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viernes, 26 de marzo de 2010

El huevo de la serpiente

25 marzo 2010 - NuevaTribuna.es

El huevo de la serpiente

Última actualización 25/03/2010@11:22:38 GMT+1
CARLOS CARNERO
Se zarandea al rector de una Universidad (...) por haber cometido el imperdonable delito de hacer mixtos los Colegios Mayores, un auténtico sacrilegio orientado a cometer un pecado tan nefando como que mujeres y hombres convivan en esos recintos como lo hacen en cualquier otro entorno social. Sin duda, una idea de bolcheviques.

 Esa expresión, que todos conocemos e inmortalizó William Shakespeare en su Ricardo III, quedándose para siempre en nuestro imaginario colectivo, me viene a la mente cada vez con más frecuencia (entre avión y avión, conferencia y conferencia para promover los objetivos y propuestas de la Presidencia Española de la UE) a medida que pasan los días y algunos dirigentes políticos españoles se alejan a velocidad creciente de la tolerancia y el respeto que nos permitió restablecer la democracia y recuperar el ritmo de progreso de los estados de derecho de nuestro entorno europeo.

En realidad, el populismo es hoy el huevo de la serpiente y sus reglas están concebidas ex profeso para incubarlo: mentir sin escrúpulo alguno, prometer lo imposible, aferrarse a los instintos más primarios de las sociedades rescatando del baúl de los horrores todo aquello que habíamos dejado guardado bajo cuatro llaves, descalificar con frases tan gruesas al adversario político que dejan a este anonadado en un primer momento pero terminan filtrándose por los poros de la sospecha y el rencor, como en realidad se pretende.

Ideas viejas para tiempos nuevos que algunos imaginan luminosos para sus intereses, olvidando los colectivos y dispuestos a alcanzarlos al precio necesario, no importa lo alto que sea.

Un día el populismo pide la cadena perpetua, en contra de la realidad del cumplimiento de las penas y de la propia Constitución; otro se enseñorea de una fotografía que pasará a la historia en sepia con la risa heladora y pandillera de quien acosa al oponente, aunque sea este Presidente del Gobierno; un tercero, en fin, afirma que el Jefe del Ejecutivo tiene un proyecto que es aliado potencial del de ETA. Y todavía algún ingenuo pide que al autor de la barbaridad le desautoricen, cuando, de hacerse, se volvería a preguntar “¿no era este el camino?”.

Y otra semana, como era se esperar que ocurriera en algún momento y lugar, se zarandea al rector de una Universidad –la Complutense en este caso, hiriendo a dos trabajadores de la seguridad- por haber cometido el imperdonable delito de hacer mixtos los Colegios Mayores, un auténtico sacrilegio orientado a cometer un pecado tan nefando como que mujeres y hombres convivan en esos recintos como lo hacen en cualquier otro entorno social. Sin duda, una idea de bolcheviques, en recuperado término por parte del firmante de la barbaridad arriba apuntada sobre ETA al referirse al aborto en una manifestación contra ese derecho constitucional y no encontrar mejor palabra para referirse a los que se atreven a defender la Carta Magna.

Pero que no se engañen. La serpiente, una vez fuera del cascarón, se muestra como un animal imposible de domesticar y que no reconoce dueños ni señores. El populismo, librado a su propia inercia, termina en toda circunstancia derrotando contra todos, tirios y troyanos, objetivos de sus dardos y sus insultos e inventores del fenómeno.

Por eso es preciso hacerle frente con el mejor antídoto para su veneno: el que mezcla la razón y la tolerancia, la explicación y la eficacia, la tranquilidad y la firmeza, acertando en tiempo y forma, demostrando a la ciudadanía que las promesas en el vacío son falsedades y que las buenas decisiones son las que responden a las necesidades de las grandes mayorías, que los valores europeos de libertad, dignidad y respeto son los que mejor se ajustan a nuestro presente y nuestro futuro.

Ricardo Gloucester sabe desde las páginas de su tragedia que es bien cierto lo que digo. Y ellos, en el fondo, también. Conviene que nosotros no lo olvidemos.



PD.: la imagen la he tomado de aquí

martes, 24 de febrero de 2009

Absolución por "miedo insuperable" a los homosexuales


¿Qué le pasa a la Justicia en este país? Cuando no son los jueces, son los jurados. Hace unos días supimos de la sentencia absolutoria a un criminal que mató a dos personas a puñaladas, y además les pegó fuego.

- ¿Absolución?
- Sí, es que a los que mató eran homosexuales. Maricones, vamos.
- Ah, ya, claro.
- Menudo trago hubo de pasar el pobrecito asesino. Esto en tiempos de Franco, no pasaba.
- No, claro que no.
- Esta sinvergonzonería de tanto maricón suelto es cosa -también- de Zapatero.
- Por supuesto.


Los escandalizados dominan los altavoces. En este país de zambomba y pandereta los escandalizados dominan los altavoces. Mediáticos y sociales. ¿Qué decir de los religiosos? El subconsciente colectivo nos traiciona con demasiada frecuencia. Esas profundas y sórdidas convicciones judeocristianas han sido incrustadas a fuego lento durante muchos años. Aún siguen muy calientes las de la hornada nacionalcatólica. A veces, sólo nos libra de la hoguera el Tribunal Supremo. Y no siempre.
Ante la avalancha de críticas, ¿se pondrán también en huelga los jurados?. Como dijo el Tato, perdón Trillo: ¡¡Manda güevos!!

Este es la noticia publicada en ElPaís.com:
¿57 puñaladas en defensa propia?
Ola de críticas a la absolución del hombre que mató con saña a dos homosexuales porque temía que le violaran - Un jurado popular aprecia "miedo insuperable"
MARÍA FERNÁNDEZ - Vigo - 24/02/2009 - ElPaís.com

Ni las pruebas de la fiscalía, ni los testimonios de los peritos de la Policía Científica, ni la confesión del propio acusado, que admitió haber asestado 57 puñaladas a dos jóvenes con los que acabó tras una noche de marcha, fueron suficientes para que un jurado popular condenase por asesinato a Jacobo Piñeiro por el crimen de la calle Oporto. Su reciente absolución ha causado estupor en Vigo, donde el tribunal del jurado de la sección 5ª de la Audiencia Provincial dio a conocer, el viernes pasado, el veredicto exculpatorio de los delitos de asesinato y hurto, condenando al acusado por el de incendio. Un mazazo para los familiares de las víctimas.

Ocurrió hace dos años y medio, un 12 de julio. Esa mañana Jacobo Piñeiro llegó a la ciudad desde Cangas, donde residía, para pasar un día de juerga en el Strong, uno de los after más radicales del centro. Había consumido "varios gramos de cocaína y cubatas de whisky". Allí conoció a un camarero, Isaac Pérez, con quien se iría sobre las cuatro de la tarde hacia su piso. Isaac, de 27 años, vivía con el brasileño Julio Anderson Luciano, de 32. En la vivienda, Isaac y Jacobo se encerraron en una habitación toda la tarde y siguieron consumiendo coca. Julio se presentó sobre las nueve y media con más amigos, que se marcharon sobre la una y media.

Jacobo asegura que Isaac se le presentó a las cuatro de la madrugada, desnudo, con la intención de acostarse con él y que él lo rechazó. Ante la negativa, "volvió con un cuchillo y se abalanzó sobre mí", dijo durante el juicio para justificar que actuó en defensa propia. Según su versión, le quitó el arma y le propinó las dos primeras puñaladas en el vientre y en el hombro. Después vendrían otras 33. Su compañero corrió suerte parecida. Recibió 22 puñaladas, algunas por la espalda, "la mayoría innecesarias para la consecución de su muerte, aumentando deliberada e inhumanamente su sufrimiento", según consta en el escrito de la fiscalía. Isaac en un momento intentó encerrarse en su habitación para llamar a la policía. No pudo. El ahora absuelto dio una patada en la puerta y le quitó el móvil antes de apuñalarlo repetidamente en la cara.

Una vez muertos, Jacobo permaneció en la vivienda hasta las nueve de la mañana buscando algo con que prender fuego. Se duchó y tapó sus heridas con una bolsa -tenía un corte en la palma de una mano, una brecha superficial en la cabeza y otra en las piernas-. Cerró las ventanas, abrió el gas, plantó cinco focos, [dos de ellos encima de los cadáveres] y se fue. No sin antes llevarse en una maleta todo lo que encontró de valor. Para el Fiscal y la acusación particular, todo fue "pensado y calculado fríamente" con el propósito "de hacer creer que sus víctimas habían sido objeto de un robo violento".

Una conducta que no puede tener justificación en la legítima defensa porque "Jacobo estuvo varias horas en el piso tras el crimen y causó intencionadamente un incendio para borrar los indicios de lo que había hecho con un comportamiento despiadado". Para la defensa actuó movido por "un miedo insuperable a ser asesinado y violado, víctima del pánico, fuera de sí dado el estado de intoxicación en el que se encontraba".

Haciendo uso de su derecho a la última palabra durante el juicio, el acusado dijo estar "arrepentido de todo". Tras reconocer que acuchilló a las víctimas y pedir perdón a su familia (tiene un niño de pocos meses) aseguró entre lágrimas que la culpa no fue de nadie: "Es culpa de cómo soy". Esa fue la puntilla que caló en el jurado, compuesto por siete mujeres y dos hombres. Tres de sus miembros lloraron al escucharlo. Poco después absolvieron a Piñeiro por siete votos contra dos. Tomás Santodomingo, abogado de Marta, la madre de Isaac, no sale de su asombro. "Se trata de un asesinato en toda regla, si la víctima hubiera sido una mujer el resultado habría sido distinto". Piensa que Jacobo es un homosexual vergonzante, ya que nunca reconoció haber mantenido relaciones con ninguno de los dos hombres. Ahora sólo espera que por el incendio le caiga la máxima pena, hasta veinte años de prisión, y que el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia escuche su apelación.

Otros fallos polémicos

-Caso Wanninkhof. Dolores Vázquez fue declarada en 2001 culpable por un jurado popular de la muerte de Rocío Wanninkhof, hija de su ex compañera sentimental. No había pruebas en su contra. Años después apareció, gracias al ADN, el verdadero asesino.

-Caso Otegi. Mikel Otegi fue absuelto por un jurado de San Sebastián del asesinato de dos ertzainas en 1995. El juicio fue anulado por el Tribunal Supremo y la sentencia confirmada por el Constitucional. El proceso tuvo que repetirse; el Supremo entendió que los factores ambientales habían influido excesivamente.

- El casero y la inquilina. A principios de este mes, la Audiencia de Cantabria absolvió a un hombre de 39 años que mató a su inquilina. El jurado le declaró no culpable pero le obligó a indemnizar a la familia. Se consideró que cuando la estranguló "no era dueño de sus actos", que sus facultades mentales estaban afectadas por la conducta conflictiva de la víctima. La conducta difícil consistía en que la chica, según le habían dicho al casero los vecinos, organizaba fiestas hasta altas horas de la madrugada e invitaba a gente "con malas pintas".

jueves, 27 de noviembre de 2008

"No, papá; no papá"

No lo entiendo. No puedo ni escribir tras leer la noticia. Busco y leo otra noticia relacionada. Los gritos de la niña martillean en mi cabeza. Soy padre. Pienso en mi hijo,... ¿Cómo es posible? Sólo me sale: ¡Hijos de puta!. Lo siento.

PD.: Ya publicado este post, esta tarde, he recogido una foto de la niña del periódico laopiniondemurcia.es

Estefanía tenía sólo 7 años.

martes, 25 de noviembre de 2008

Ojalá, nunca necesites este teléfono: 016

Yo digo: NO A LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER.
If you tolerate this (va por tí Salva).

Ojalá, nunca necesites este teléfono: 016

Recuerdo de pequeño. Una vecina. Un día iba con la cara marcada. Otro día también. Un recuerdo recurrente. Más, su respuesta ante las palabras de los vecinos: ¡Cuánto más me pega, más lo quiero! Nunca lo entendí. Dolía sólo mirar. No. No te calles. Piensas que es tu única vía de supervivencia. ¿Económica?. Es duro. Muy duro. Pero, no es vida. Vivir no es sobrevivir. Piensa que intentar sobrevivir puede matar en el intento. Decide vivir. Pide ayuda.

Llama al 016.

PD.: (Ojalá nunca lo necesites)