Desde hace unas semanas, circula por los medios de derechas una leyenda urbana: que Baltasar Garzón archivó una querella contra Santiago Carrillo por la matanza de Paracuellos amparándose en la misma ley de Amnistía que después cuestionó en el caso de las fosas del franquismo. Tras muchas vueltas, he conseguido acceder al famoso auto en cuestión. Les recomiendo que lo lean, son apenas tres páginas en los que no aparece la más mínima mención a la ley de Amnistía. Y es cierto que Garzón archivó esa querella, pero por motivos muy distintos a los que ahora inventa la derecha: por defectos de forma y fondo que harían avergonzar a un estudiante de primero de Derecho.
Mostrando entradas con la etiqueta Transición. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Transición. Mostrar todas las entradas
sábado, 24 de abril de 2010
miércoles, 21 de abril de 2010
Los niños robados: Iglesia y médicos, cómplices de un crimen de lesa humanidad
CRÍMENES DEL FRANQUISMO
(Última actualización 20/04/2010, en NuevaTribuna.es)
Técnicas nazis, tramas casi policíacas con monjas, curas, médicos y funcionarios con los papeles protagonistas. Un negocio inventado por Franco que nació con la intención de “sacar el germen marxista” de los hijos de los republicanos. El resultado son alrededor de 30.000 niños robados. Los especialistas nos cuentan el modus operandi de una de las mayores atrocidades del franquismo.
NUEVATRIBUNA.ES - 19.04.2010
Técnicas nazis, tramas casi policíacas con monjas, curas, médicos y funcionarios con los papeles protagonistas. Un negocio inventado por Franco que comenzó con una misma intención: “Sacar el germen marxista” de los miles de niños con madres o familia republicana. La persecución de ese gen, tal y como mandaba Vallejo Nájera, es una de las pruebas más rotundas del genocidio que supuso el franquismo.
Miles de niños robados, ultrajados, con nuevos apellidos, identidades, lugares de origen. Miles de personas que ya superan los cuarenta años y que continúan con su vida sin conocer quiénes son, amparados bajo un engaño que ni el Estado español ni las autoridades pertinentes quieren desenmascarar.
Sin emabrgo hay otras personas, que van desde abogados, psicólogos, antropólogos o periodistas que están dedicados a sacar a la luz uno de los crímenes más brutales del franquismo. Tres de ellos se reunieron la tarde del lunes en la Escuela de Relaciones Laborales de la Universidad Complutense, donde se mantiene el encierro de apoyo al Juez Garzón. Como ya se contó en este periódico, este encierro ha devenido en un espacio de memoria y de denuncia para que España pueda conocer las cientos de páginas de Historia que Franco y sus secuaces eliminaron de un plumazo.
Los datos que ofrecen son estremecedores. Las imágenes llegan a la memoria en blanco y negro, pero estos crímenes también son de la etapa de technicolor. “En España se han robado sistemáticamente niños. Empezaron con el franquismo y la situación ha perdurado hasta entrados los años ochenta”, dice el sociólogo y experto en el tema Paco Tena. Durante las décadas de los 40, 50, 60 y 70, los robos tenían una connotación claramente política, sin embargo en los 80 estaba orientado a la mera ganancia económica, sólo al negocio.
Los primeros robos comenzaron en los años 40. Sus víctimas eran las mujeres que entraban embarazadas en la cárcel. Todavía quedan testimonios que han denunciado cómo les robaban los hijos a las presas republicanas. Una de las matronas de aquella época, que hoy cuenta con 95 años, reconoció el robo de los niños en las prisiones y contó cómo las monjas les ponían un pañuelo en la cara a los bebés cuando les daban de mamar para que no le cogieran cariño a su madre. Guillermo Fouces que trabaja como psicólogo para la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) también recuerda: “Además que les dejaban muy poco tiempo de lactancia siguiendo las órdenes de Vallejo Nájera, para que no se les contagiara el gen del marxismo”.
LA IGLESIA SE ENCARGABA DE TODO
“Lo llevaron a bautizar y no me lo devolvieron. Yo reclamaba el niño, y que si estaba malo, que si no estaba. No lo volví a ver”, le dijo Emilia Girón a la periodista María José Esteso Poves, una de las asistentes a la mesa redonda. Lo que le dijeron a Emilia se lo decían a todas. A pesar de que el niño nacía bien y las madres eran capaces de verlo, rápidamente una enfermera les indicaba que tenían que llevarlo a una incubadora. Al día siguiente le comunicaban a la madre que el bebé había muerto. Nunca más volvían a ver a su hijo.
Tampoco se volvía a ver la documentación. Ni el certificado de nacimiento, ni el de defunción, y ni siquiera el de la madre que estuvo hospitalizada y fue a dar a la luz: “Muchas de las madres han ido después a las clínicas para pedir su ficha y no se las han dado, dicen que han desaparecido”, cuenta indignado Paco Tena. Estas madres ya pertenecen a la segunda etapa. Ya no son las presas. Las víctimas eran aquellas mujeres a las que podían relacionar con la República o con una ideología de izquierda.
Un médico que en esa época (años 60 -70) trabajaba en la Fundación Jiménez Díaz, y que se ha negado a mostrar su identidad ha reconocido las investigaciones a las que han podido llegar expertos y víctimas: “Era sabido que existían ’chanchullos’ en los hospitales en esos años. En la Fundación se sabía que entraba por una puerta una parturienta y que a la vez era registrada una mujer no embarazada en la zona de partos, incluso eran ingresadas en la zona privada y la familia adoptante pagaba todos los gastos. Una salía sin su bebé y la otra que no estaba embarazada quedaba registrada como la madre. En ese hospital apareció una vez una pareja de chilenos que querían un niño, a los tres días salieron con dos bebés. Y se marcharon a Francia. Los niños eran para enchufados, y había cierto secreto en las maniobras. Hubo gente que quiso denunciar y fue apartada”, narra la periodista que pudo hablar con él.
El crimen se cometía a lo largo y ancho de la península, incluso hay casos documentados en las islas Canarias. Un entramado bien pensado, con varios protagonistas que cumplían papeles claves para que el negocio nunca se descubriera y se pudiera sacar el mayor beneficio. “Las monjas de la inclusa de Burgos se subían al tren cargadas de capazos con recién nacidos que llevaban hasta la inclusa de Valencia. Esta operación se repetía de punta a punta. Se trataba de desarraigarnos. Tuvimos bebés que viajaron de Canarias a Granada y de allí a Valencia para ser adoptados. Otros fueron a parar al extranjero. Se sigue diciendo en los registros de la Iglesia y en las diputaciones que no hay documentos una riada o un incendio sirven para no entregarlos, pero hay leyes que obligan a hacerlo”, le dijo otra de las madres usurpadas a María José Esteso.
La Iglesia no sólo estaba en cada una de las etapas del ‘robo’ sino que además castigaba a las parturientas por entender que las ayudaban a dar a la luz: “Después de parir y robarles los hijos, las mantenían durante años limpiando los suelos de los hospitales para que pagaran su deuda por haber sido atendidas”, cuenta Paco Tena.
‘ENDEMIA DE OTITIS’
Las instituciones y administraciones también estaban metidas en el ajo. Los partes de defunción existentes tenían todos la misma causa de la muerte: otitis. En un registro de la comunidad de Madrid hay incluso un día en el que en el mismo hospital mueren siete bebés por otitis, explica el sociólogo y lo corrobora la periodista. Ambos han trabajado juntos y cuando vieron esa información no tardaron en hablar con varios pediatras: “Todos nos decían lo mismo, que era imposible que un bebé muriera por otitis, es más en el registro de enfermedades de muerte infantil hay muchísimas y ninguna es por otitis”.
El Registro Civil es una de las instituciones que se niega a ofrecer datos a las víctimas que hoy buscan a sus padres, a sus hermanos o a sus hijos. “Es que tenían funcionarios comprados. En el parte de defunción hablaban de otitis, pero ni siquiera decían si les habían enterrado o incinerado, por no hablar de las partidas de nacimiento falsas con nuevos nombres y por supuesto todos los partes de defunción falsos”, señala Tena. Y es que el negocio que inventó Franco daba mucho dinero. No era de extrañar que las familias más adineradas llegaran a pagar hasta 200.000 pesetas de la época, dinero que se repartían entre la Iglesia, los médicos y los funcionarios ‘comprados’.
Las clínicas que más han sido investigadas están en Madrid. La Clínica de O’Donell y la maternidad de Santa Cristina (amabas en la misma calle) y una tercera que actuaba coordinándose con las anteriores, la clínica San Ramón. Las tres practicaban el mismo modus operandi: niño en la incubadora, después decir que estaba muerto y registrar como parturienta a la madre adoptiva y no a la verdadera. Algunos de los médicos que trabajaban allí en aquella época y que presumiblemente organizaban los robos hoy siguen vivos. Es el caso del tocólogo Eduardo Vela Vela o el del ginecólogo Villa Elizaga, que hoy se encuentra dando clases en la Universidad de Navarra. Entre estas ‘curiosidades’ también está el hecho de que el directo y fundador de la clínica O’Donell fue José Botella Llusía, tío de Ana Botella, mujer de José María Aznar.
LA IMPUNIDAD CAMPA A SUS ANCHAS
Aunque parezca mentira gran parte de estas atrocidades estaban amparadas por ley. Algunas de las Leyes de Franco menos conocidas y más brutales hoy saltan a la palestra en medio de una mesa redonda que los asistentes siguen con los ojos bien abiertos. La periodista María José Esteso nos refresca la Historia menos contada: “El rapto se convirtió en ‘legal’ por la Orden de 30 de marzo de 1940 en la que se daba la patria potestad al Estado. Pero en 1941 otra ley terminó por empeorarlo más ya que se autorizó cambiar los apellidos”. El sociólogo interrumpe y dice: “Es un peligro que miles de personas crean que tienen una pasado médico con la identidad de padres falsos, es una atrocidad”.
Pero el esperpento continúa cuando se conoce la Ley de Patrimonio 16/85 que recoge que para proteger a la madre no se pueden ofrecer sus datos a quien la busque hasta pasados cincuenta años. La película se pone cada vez más negra para todo aquel que quiera conocer lo que sucedió en aquellos años. Además los que lo han intentado han salido mal parados. Los ejemplos son muchos.
En los años 90 cuando surgió el programa de televisión ¿Quién sabe dónde? llegaron a la redacción cientos de casos que buscaban a sus familiares desaparecidos en el franquismo, mucho de ellos hablaban de sus hijos robados. La intensidad de llamadas fue tal que el propio presentador, Paco Lobatón, animó a las víctimas a unirse en asociación. Le hicieron caso y formaron Derechos a saber ANDAS. Sin embargo el periodista del programa no tuvo tanta suerte ya que tras sacar a la luz un caso, y en plena subida de audiencia, Televisión Española decidió acabar con el programa, cuenta Paco Tena.
La periodista María José Esteso, cuenta algo parecido que le sucedió a ella cuando fue a entrevistar a María Cruz, la entonces presidenta de la asociación ANDAS y uno de los testimonios que más ha luchado por conocer la verdad: “En ese momento trabajaba de free lance para el grupo PRISA y cuando les conté el tema, cómo había ido mi entrevista, me dijeron que no les interesaba publicar ese tipo de cosas. Les terminé convenciendo y lo sacaron, pero tuve que dulcificar muchísimo todo lo que me había dicho”.
El caso más reciente lo ha sufrido Paco Tena, quien ha publicado numerosas investigaciones sobre los niños robados: “Hace tan sólo tres meses me llamaron y me dijeron que no siguiera investigando por ahí, que tenía que tener cuidado. Esa es la mejor prueba de que el franquismo sociológico sigue vivo”.
UNA PARED DE FRENTE
Las víctimas que han intentado conocer su historia se han encontrado siempre con la misma respuesta: el silencio. Los especialistas y los familiares coinciden en que la Iglesia y el Registro Civil son las dos instituciones que lo ponen más difícil, por no decir imposible. “La Iglesia es la que tiene todo, los registros de bautismo originales, con los nombres de los padres verdaderos, las defunciones, los nacimientos, ellos tienen todo, pero no nos lo quieren mostrar”, señala el sociólogo.
Tanto Paco Tena como la periodista María José Esteso coinciden que los expertos no pueden hacer mucho más: “Es el Estado quien se tiene que encargar de todo esto, es la Fiscalía la que tiene que llevarlo y obligar a las instituciones a que muestren las pruebas”, dice Tena. Pero de repente se acuerda: “Bueno, la verdad es que hemos venido aquí para apoyar a Garzón, la única persona que ha intentado investigar esto, y por eso mismo está en el banquillo. Todo esto es un sin sentido”.
martes, 20 de abril de 2010
Las mentiras sobre Garzón y Paracuellos
Tomo prestado del Blog de Ignacio Escolar este post que -a mi entender- no tiene desperdicio.
Las mentiras sobre Garzón y Paracuellos
IU pone en manos del Congreso acabar con "la impunidad" de la Ley de Amnistía
IU pone en manos del Congreso acabar con "la impunidad" de la Ley de Amnistía
IU e ICV han puesto hoy en marcha el mecanismo que deja en manos del Congreso de los Diputados acabar con el parapeto de impunidad y "punto final" que ha significado hasta ahora la Ley de Amnistía de 1977 para los responsables de los crímenes de la dictadura franquista.
La coalición de izquierdas considera que el sentido de esa ley ha sido "pervertido de forma torticera" por las autoridades judiciales y que es hora de que esta situación termine. Lo ha explicado Gaspar Llamazares, portavoz de IU en el Congreso, quien ha querido dejar claro que "ninguna ley puede "exonerar" a un dictador o a un "funcionario franquista" de sus responsabilidades por los crímenes cometidos durante el régimen dictatorial de Francisco Franco.
"Esto no fue una ley de punto final" para ellos, ha dicho LLamazares, para quien el sentido de la Ley de Amnistía era liberar a los "luchadores por la democracia" de las leyes de la Dictadura, y no para permitir que los crímenes cometidos durante la misma quedaran impunes. "Se ha interpretado de forma torticera e interesada, la prueba es que la Ley de Amnistía fue votada en contra por la derecha de entonces, por los amigos del franquismo", ha sentenciado.
"No se encontrará en la Ley de Amnistía ningún artículo que diga que quedan amnistiados todos los delitos políticos e los franquistas porque eso no existe", sostuvo el parlamentario de IU, quien instó a "algunos" jueces del Supremo a que además de "respetados" sean "respetables".
"La Ley 46/1977 de Amnistía no puede servir de excusa para impedir la persecución de las más graves violaciones a los derechos humanos cometidas durante el régimen dictatorial franquista", dice el texto presentado en el Registro.
La Proposición de Ley no será sólo para acabar con la interpretación del punto y final, sino para acabar con la especie de ley del silencio que pesa sobre ella en los escaños del Parlamento. Durante su debate, los partidos políticos deberán posicionarse y decidir si aceptan los cambios que propone IU, para asegurarse de que la magistratura deje de evadir "las normas básicas del derecho internacional", que dicen que los crímenes por genocidio y lesa humanidad no prescriben.
El derecho internacional
Hasta ahora, la interpretación judicial que se ha hecho de la ley incide en que los crímenes del franquismo se cometieron antes de que España subscribiera la "imprescriptibilidad" de los crímenes contra los derechos humanos.
En este sentido, IU recuerda que "meses antes de la aprobación de la Ley 46/1977" España suscribe el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de Naciones Unidas, que fue publicado en el BOE el 30 de abril de 1997. Su artículo 15.2 afirma que la irretroactividad de las normas penales no serán aplicables para impedir el juicio ni la condena "de una persona por actos u omisiones que, en el momento de cometerse, fueran delictivos según los principios generales del derecho reconocidos por la comunidad internacional" .
La propuesta de IU propone añadir dos nuevos artículos. Primero, el Quinto bis, que diría que "en ningún caso será de aplicación la amnistía a los actos criminales de genocidio o lesa humanidad cometidos con anterioridad a la presente ley". El segundo, una disposición adicional, que aclare que "cualquier resolución judicial o acto administrativo" dictado contraviniendo la ley "podrá ser revisado" en cumplimiento de la misma.
--------------------
¿Qué se entiende por genocidio y lesa humanidad?
1. Por genocidio se entienden, a los efectos de esta ley, los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal:a) Matanza de miembros del grupo;
b) Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo;
c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial;
d) Medidas destinadas a impedir nacimientos en el seno del grupo;
e) Traslado por la fuerza de niños del grupo a otro grupo.
2. Por crímenes de lesa humanidad se entiende, a los efectos de esta Ley, cualquiera de los actos siguientes cometidos como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque:
a) Asesinato;
b) Exterminio;
c) Esclavitud;
d) Deportación o traslado forzoso de población;
e) Encarcelación u otra privación grave de la libertad física en violación de normas fundamentales de derecho internacional;
f) Tortura;
g) Violación, esclavitud sexual, prostitución forzada, embarazo forzado, esterilización forzada o cualquier otra forma de violencia sexual de gravedad comparable;
h) Persecución de un grupo o colectividad con identidad propia fundada en motivos políticos, raciales, nacionales, étnicos, culturales, religiosos, de género, u otros motivos universalmente reconocidos como inaceptables con arreglo al derecho internacional
i) Desaparición forzada de personas;
j) El crimen de apartheid;
k) Otros actos inhumanos de carácter similar que hubieren causado intencionalmente grandes sufrimientos o atenten gravemente contra la integridad física o la salud mental o física."
La ONU amonestó a España por la Ley de Amnistía que enarbolan quienes quieren enjuiciar a Garzón
Pidió hasta en tres ocasiones su derogación y que se investiguen los crímenes franquistas
La ONU amonestó a España por la Ley de Amnistía que enarbolan quienes quieren enjuiciar a Garzón
19-04-2010 - V.V. En ElPlural.com
Muchas de las voces contrarias a que se investiguen los crímenes de la guerra civil y del franquismo se han aferrado a la Ley de Amnistía de 1977 para apuntar que aquellos crímenes ya quedaron reparados con dicha norma, e incluso la han esgrimido para avalar las acusaciones de prevaricación contra el juez Baltasar Garzón. Sin embargo, en la ámbito internacional la Ley de Amnistía española no está exenta de polémica: en 2009 la ONU amonestó hasta en tres ocasiones a España por esta norma y exigió que se investiguen a fondo los crímenes del franquismo, recordando que los delitos de lesa humanidad no prescriben.
Uno de los argumentos esgrimidos por quienes pretenden sentar a Baltasar Garzón en el banquillo por su investigación de los crímenes de la guerra y del franquismo es que la Ley de Amnistía de 1977 ya zanjó la cuestión de la memoria histórica en su día. Sin embargo, esta misma ley es la que ha puesto a España en el punto de mira de la ONU y de las más importantes organizaciones de derechos humanos internacionales. Apenas un mes después de que se declarase la incompetencia de Garzón para juzgar estos crímenes, el 5 de enero de 2009, el Comité de Derechos Humanos de la ONU amonestó a España en términos muy duros por esta norma.
Delitos "imprescriptibles"
En su escrito, este Comité, que vela por el cumplimiento del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, mostró su “preocupación” por “el mantenimiento en vigor” de la norma, y recordó que “los delitos de lesa humanidad son imprescriptibles” y las amnistías “relativas a las violaciones graves de los derechos humanos son incompatibles con el pacto”, suscrito por España, según recoge Público.
"Derogación de la Ley de Amnistía"
El escrito proponía también la “derogación de la Ley de Amnistía” y, en su lugar, “tomar las medidas legislativas necesarias para garantizar el reconocimiento de la imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad por los tribunales nacionales”. Además, la ONU sugería que se creara una comisión de expertos independientes “encargada de restablecer la verdad histórica sobre las violaciones de los derechos humanos cometidas durante la Guerra Civil y la dictadura” para “permitir que las familias identifiquen y exhumen los cuerpos de las víctimas y, en su caso, indemnizarlas”.
Torturas y desapariciones, sin amnistía
La respuesta española no se hizo esperar, y la diplomacia de nuestro país contestó a estas críticas apuntando a un “desconocimiento del origen y significación social de la Ley de Amnistía” como una norma “respaldada por toda la sociedad española” y que “contribuyó a la transición a la democracia en España”. Sin embargo, meses después, el 19 de noviembre del pasado año, el Comité contra la Tortura de la ONU volvió a cargar contra la norma de 1977 y aseguró que “el enjuiciamiento de actos de tortura no se debe limitar por el principio de legalidad ni por el efecto de prescripción”. “El Estado debería asegurar que los actos de tortura, que también incluyen las desapariciones forzadas, no sean crímenes sujetos a amnistía”, recalcaba el segundo escrito de la ONU.
"Investigaciones exhaustivas e imparciales"
Además, hubo una tercera amonestación en 2009, el 21 de diciembre, esta vez redactada pro el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzosas de la ONU, que citaba expresamente la Ley de Amnistía y exigía al Ejecutivo de Rodríguez Zapatero “que todo acto de desaparición forzada será considerado, de conformidad con el derecho penal, delito posible de penas apropiadas que tengan en cuenta su extrema gravedad”. Además, la resolución pedía también que se realicen “investigaciones exhaustivas e imparciales mientras no se haya aclarado la suerte de la víctima de una resolución forzada”.
Leyes de "punto final"
En sus alegaciones, España apuntó que la Ley de Amistía no debe confundirse “con las denominadas leyes de punto final” aplicadas en Argentina o en Chile, ya que no es una ley de impunidad y no impide que se abran otros procesos judiciales “siempre que hayan sido instadas por los interesados y no se haya dictado ninguna resolución fundada en la Ley de Amnistía”. Pero estas explicaciones no han dejado conformes a otros organismos internacionales como Amnistía Internacional o el Human Rights Watch, que ha comenzado a exigir que se aborde el asunto y han pedido explícitamente que se cumpla con las recomendaciones de la ONU, aunque éstas no sean vinculantes.
Delitos "imprescriptibles"
En su escrito, este Comité, que vela por el cumplimiento del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, mostró su “preocupación” por “el mantenimiento en vigor” de la norma, y recordó que “los delitos de lesa humanidad son imprescriptibles” y las amnistías “relativas a las violaciones graves de los derechos humanos son incompatibles con el pacto”, suscrito por España, según recoge Público.
"Derogación de la Ley de Amnistía"
El escrito proponía también la “derogación de la Ley de Amnistía” y, en su lugar, “tomar las medidas legislativas necesarias para garantizar el reconocimiento de la imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad por los tribunales nacionales”. Además, la ONU sugería que se creara una comisión de expertos independientes “encargada de restablecer la verdad histórica sobre las violaciones de los derechos humanos cometidas durante la Guerra Civil y la dictadura” para “permitir que las familias identifiquen y exhumen los cuerpos de las víctimas y, en su caso, indemnizarlas”.
Torturas y desapariciones, sin amnistía
La respuesta española no se hizo esperar, y la diplomacia de nuestro país contestó a estas críticas apuntando a un “desconocimiento del origen y significación social de la Ley de Amnistía” como una norma “respaldada por toda la sociedad española” y que “contribuyó a la transición a la democracia en España”. Sin embargo, meses después, el 19 de noviembre del pasado año, el Comité contra la Tortura de la ONU volvió a cargar contra la norma de 1977 y aseguró que “el enjuiciamiento de actos de tortura no se debe limitar por el principio de legalidad ni por el efecto de prescripción”. “El Estado debería asegurar que los actos de tortura, que también incluyen las desapariciones forzadas, no sean crímenes sujetos a amnistía”, recalcaba el segundo escrito de la ONU.
"Investigaciones exhaustivas e imparciales"
Además, hubo una tercera amonestación en 2009, el 21 de diciembre, esta vez redactada pro el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzosas de la ONU, que citaba expresamente la Ley de Amnistía y exigía al Ejecutivo de Rodríguez Zapatero “que todo acto de desaparición forzada será considerado, de conformidad con el derecho penal, delito posible de penas apropiadas que tengan en cuenta su extrema gravedad”. Además, la resolución pedía también que se realicen “investigaciones exhaustivas e imparciales mientras no se haya aclarado la suerte de la víctima de una resolución forzada”.
Leyes de "punto final"
En sus alegaciones, España apuntó que la Ley de Amistía no debe confundirse “con las denominadas leyes de punto final” aplicadas en Argentina o en Chile, ya que no es una ley de impunidad y no impide que se abran otros procesos judiciales “siempre que hayan sido instadas por los interesados y no se haya dictado ninguna resolución fundada en la Ley de Amnistía”. Pero estas explicaciones no han dejado conformes a otros organismos internacionales como Amnistía Internacional o el Human Rights Watch, que ha comenzado a exigir que se aborde el asunto y han pedido explícitamente que se cumpla con las recomendaciones de la ONU, aunque éstas no sean vinculantes.
jueves, 20 de noviembre de 2008
Niños perdidos del franquismo: Necesitamos saber toda la verdad.
Necesitamos saber toda la verdad. El franquismo era una etapa histórica más negra y cruel de lo que la memoria oficial quiso nunca que supiéramos. Esta verdad también necesitamos conocerla. Garzón, en su auto, acusa al franquismo de arrebatar ''la identidad a miles de niños en la década de los 40''.
Aún más que los asesinatos y desaparecidos del franquismo, las informaciones sobre desapariciones de niños que expone Garzón en su auto, ponen al descubierto la verdadera cara del régimen franquista. Lo que más pone los pelos de punta es ver repetidos en nuestra propia historia, los dramáticos secuestros y atrocidades que sí hemos condenado durante años en las dictaduras sudamericanas.
Con razón, Pinochet admiraba a Franco. Aprendió de él. Necesitamos saber toda la verdad.
Aún más que los asesinatos y desaparecidos del franquismo, las informaciones sobre desapariciones de niños que expone Garzón en su auto, ponen al descubierto la verdadera cara del régimen franquista. Lo que más pone los pelos de punta es ver repetidos en nuestra propia historia, los dramáticos secuestros y atrocidades que sí hemos condenado durante años en las dictaduras sudamericanas.
Con razón, Pinochet admiraba a Franco. Aprendió de él. Necesitamos saber toda la verdad.
Para pasar página, primero hay que leerla
En la web española de Amnistía Internacional, se puede leer con respecto a las víctimas de la Guerra Civil y del franquismo:
"Durante la Guerra Civil y bajo el régimen franquista fueron
numerosas las víctimas de graves abusos que el derecho internacional prohibía y
condenaba como crímenes contra el derecho internacional, entre ellos, la tortura, las ejecuciones extrajudiciales; los ataques contra población civil y
otros abusos comprendidos como crímenes de guerra; la persecución política, religiosa o racial, los encarcelamientos arbitrarios, los trabajos forzados y otros actos definidos como crímenes contra la humanidad. Ni el paso del tiempo, ni actos políticos de perdón u olvido cancelan la responsabilidad del Estado hacia las víctimas. Amnistía Internacional trabaja para que estas víctimas puedan acceder a sus derechos a saber la verdad, obtener justicia y ser reparadas, tal como disponen las normas internacionales de derechos humanos".
El debate no ha terminado. Tras la renuncia de Garzón, el debate no ha terminado. Eso quisieran los de siempre. Garzón, con sus claros y oscuros, ha sido eficaz. Ha conseguido quitar el tapón de la garrafa podrida de nuestra historia más cruel. Por eso, hay quien no quiere mirar atrás. Sabe muy bien que su historia es de vergüenza y de venganza. Los crímenes del franquismo, van contra la Humanidad, y éstos no prescriben. Llegará hasta donde llegue esta instrucción, y otras, y otras,... Pero, el tapón ya se ha quitado. Muchos no quieren oler su propia mierda. Otros desean hacer Justicia, y cerrar heridas. Estaremos atentos.
Hace unas semanas, era la ONU quien pedía a España que anulara la Ley de Amnistía de 1977 y persiga el franquismo. Es necesario un nuevo impulso, aunque no será fácil. Impartir Justicia, nunca lo es. Amnistía Internacional se moja y ha publicado un Manifiesto en defensa de los derechos de las víctimas de la Guerra Civil y el franquismo. AI, dice que “para pasar página, primero hay que leerla". Es de sentido común. Si estás de acuerdo, te puedes adherir.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

