lunes, 5 de octubre de 2009

Zapatero... ¿la ocasión perdida?, por Gustavo Vidal Manzanares



Zapatero... ¿la ocasión perdida?
Gustavo Vidal Manzanares, en ElPlural.com

El inolvidable Pablo Iglesias se dirigió a la Comisión de Reformas Sociales el 11 de enero de 1885. Sus palabras, aunque lejanas en el tiempo, resuenan con una cercanía asombrosa: “…las penalidades del trabajador se originan en la forma en que se distribuye la riqueza, yendo a parar la parte principal a la minoría parasitaria y una parte, cada vez más exigua, a la inmensa masa laboriosa”.

Por su parte, Barack Obama, durante su campaña electoral, denunció la existencia de un edificio en las Islas Caimán donde se registraban más de 12.000 empresas estadounidenses. “O es el mayor edificio del mundo o la mayor estafa fiscal del planeta, y todos sabemos cuál de las dos opciones es la verdadera”—remachó Obama.

Creo que no puede caber duda de que las situaciones de crisis y necesidad no son consecuencia de la “presión fiscal”, “rigideces en la contratación”, falta de “reformas estructurales del mercado de trabajo”, “costes del despido”, ausencia de “moderación salarial” y demás salmodias venenosas del catecismo neocon.

No, los problemas de desempleo, sanidad, educación, pensiones, seguridad ciudadana, etc, derivan del fraude, egoísmo y codicia de unos cuantos frente a la mente anestesiada de los trabajadores (falta de conciencia de clase, se decía antes) Desgraciadamente, aunque el margen de maniobra para paliar todo esto es muy reducido, creo que el presidente Zapatero se encuentra ante una excelente ocasión… la ocasión de ejercer la didáctica, el momento para bombardear a los ciudadanos con unas verdades que, en situaciones de bonanza, nadie suele pronunciar.

No hay que perder la ocasión, por tanto, para explicar a los ciudadanos que los impuestos son positivos para la inmensa mayoría pues posibilitan a todos el disfrute de prestaciones y servicios que casi nadie podría costearse solo.

No hay que perder la ocasión de explicar a los ciudadanos que la desregulación es un ruin pretexto para dejar indefensa a la gente de bien frente a la codicia de individuos sin escrúpulos.

No hay que perder la ocasión para explicar a los ciudadanos que la mayoría de los que claman a favor de la “moderación salarial” (excepto para ellos, claro) o contra la “presión fiscal” y las “rigideces del mercado laboral” tan solo buscan evadir impuestos y pagar salarios bajos para derrochar el dinero en coches de gran cilindrada, joyas y suntuosas mansiones.

No hay que perder la ocasión de explicar a los ciudadanos que los muy ricos hurtan pagar impuestos, refugiando el dinero en paraísos fiscales y dilapidándolo en yates y fiestas lujosas, y que por esto hay que recortar gastos en sanidad, pensiones, educación, seguridad ciudadana, etc.

No hay que perder la ocasión de explicar a los ciudadanos que muchas pensiones son de hambre. Y hambre literal pues muchos ancianos apenas pueden pagarse una alimentación equilibrada aunque callen por vergüenza. Mientras, las grandes fortunas eluden los impuestos, que podrían pagar pensiones, mediante las Sicav y demás subterfugios.

No hay que perder la ocasión de explicar a la ciudadanía que España es el país de la UE con los tributos más bajos y, sin embargo, con el fraude fiscal más elevado. Sí, explicar a los ciudadanos que no se trata de “abaratar el despido”, sino de perseguir y sancionar el fraude empresarial.

No hay que perder la ocasión de explicar a la ciudadanía que las Sicav y los paraísos fiscales son auténticas cuevas de ladrones, que muchos empresarios declaran menos ganancias que sus trabajadores, y que la solución pasa por tomar conciencia de clase y unirnos todos frente a estos abusos, pero nunca por recortar unos derechos que han costado cárcel, exilio y muerte.

Y no se trata de exponer, de vez en cuando, estas ideas, sino de repetirlas. Machaconamente. Convertirlas en un discurso central salpicado de ejemplos. No olvidemos que los dogmas neocon se imponen a fuerza de repetirlos, pese a lo disparados y dañinos que resultan.

Por lo tanto, si el presidente Zapatero consigue, durante esta crisis, que verdades como las aquí expuestas calen en los ciudadanos, colocaremos los cimientos de una sociedad más justa y una mayoría social de izquierdas, de lo contrario nos encontraremos ante… la ocasión perdida.

Gustavo Vidal Manzanares es jurista y escritor http://www.gustavovidalmanzanares.blogspot.com/

domingo, 4 de octubre de 2009

Valcárcel volverá a presentarse: El PP de Murcia no se atreve a quitar el tapón que camufla el hedor nauseabundo



Más allá de la falta de seriedad y sinceridad de este personaje que aún sigue siendo el presidente de todos los murcianos, me pregunto:

  • ¿Qué temerán en el PPMurciano para no atreverse a afrontar el -por otro lado- normal relevo en su cabeza?
  • ¿Es Valcárcel el único tapón que puede sujetar a un Partido Popular Murciano lleno de vicios y corruptelas?
  • ¿Se trata sólo de no perder el absoluto control electoral en esta región, o es que de Valcárcel para abajo el PPartido está hecho unos zorros?

PD.: Video aportado por Daniel Hidalgo / VegamediaPress / Jesús Pons, en Youtoube.

Spain is different,... y Murcia no te digo!!!


UNA VIÑETA -DE MANEL FONTDEVILA, en Público.es- VALE MÁS QUE MIL ECONOMISTAS.

¿Quién recuerda ahora lo mucho que ganaron algunos?
¿Lo mucho que fiaron?
¿Lo alegre que gastaron?
¿Lo ricos que "éramos" todos?

¡No seas tonto, métete como yo en varios pisos que dentro de unos meses los vendes y te sacas unos millones!

¡Qué poco estilo tienes. Donde esté un Audi o un Mercedes,...!
¡Nuestro futuro económico está en el turismo residencial,...!
¡Vamos a duplicar la población de la Región de Murcia en pocos años!

¿Dinero negro? jejeje,... ¡qué cosas tienes,...!

Mira, tú apúntate al paro. Sigues aquí trabajando, y te pago algo menos pero en negro, ¿qué dices? ¡Tú vas a ganar más, y yo también!

¡Para cuándo una verdadera reforma empresarial! ¿Le interesa a alguien en este país?
...

Una reunión secreta para las niñas de Rajoy

Una reunión secreta para las niñas de Rajoy
BORJA MARÍA ZALLANA DE LOS ACEBOS, en ElPlural.com

Cuán difícil es entender este bendito país nuestro. Hace mucho tiempo que tanto desde dentro como desde fuera del partido se reclama una actuación firme por parte de Mariano sobre el caso Gürtel, y justo cuando se decide a tomarla, todos, propios y extraños, se abalanzan sobre él como una jauría.

Empiezan por criticar que se reuniera con Camps de forma secreta para, a renglón seguido, quejarse de que el secreto apenas durara una hora. Pero debo decir que en realidad sólo fue un secreto para María Dolores y Soraya, las verdaderas niñas de Rajoy. Espero que no vayan a entender en esto una actitud machista, nosotros estamos muy de acuerdo con la idea de Mariano de rodearse de mujeres jóvenes que atraen voto moderno, pero de ahí a que se las tenga en cuenta, pues hay mucho trecho. Vamos, que tendrían ustedes que haber visto la cara de Camps cuando leyó que María Dolores le pedía explicaciones, ¡hasta ahí podíamos llegar!

De hecho este fue el principal motivo de la reunión, el poner negro sobre blanco el peso de cada uno en el PP. Y debo decirles que fue muy útil en ese sentido. Mariano y Camps se entendieron a la perfección, apenas les bastaron unas frases: “Oye, dile a las chicas que tranquilitas, a ver si voy a tener que recordar yo de dónde viene todo esto”. “Pero hombre no se lo tengas en cuenta, si lo hacen sin mala intención, las pobres llegan hasta donde llegan” “No, si ya sabes que yo también voy de buena fe, sólo te quería hacer notar que en mi casa los pantalones y el resto del traje, los pague quien los pague, los llevo yo” “Bueno, me reconocerás que en tu “casa” Rita también sabe ponerse los pantalones” “No me fastidies Mariano, que estamos hablando de chicas” (Risotadas de ambos)

“¿Entonces qué, les hago caso y lo contamos todo, pero todo, todo?”

“¡Tienes unas cosas! Nada hombre, nada, tú tranquilo, tómate el tiempo que te tengas que tomar que ya pasará algo gordo que lo tape todo”.

“Pues venga, no se hable más, vamos a lo que hemos venido. ¿Tú como ves lo de Alonso en Ferrari?

“Hombre, yo estupendo, pero me gustaría poder disfrutarlo el año que viene en las gradas del circuito ya con los honores de presidente”

“Faltaría más, ya sabes que cuentas con toda mi ayuda, en cuanto salgamos de aquí pido la dimisión de Zapatero en Canal 9”

“Pues te lo agradecería, porque a mí en las teles de Madrid no me hacen ni caso”

“Eso está hecho Mariano, enseguida mando que escriban la noticia, les digo que nos hemos reunido para hablar de la crisis económica, ¿te parece?”

“Estupendo, estupendo, y resuelto todo, si ves al camarero tras el biombo pídele otro café y otro puro, por favor, que para que esto parezca serio vamos a tener que aguantar aquí un buen rato”
PD.: Viñeta de Peridis, en ElPaís.com

Prometer la Luna es estupendo,... desde la oposición


Los dirigentes de todos los países del mundo se apremian en anunciar que "lo peor de la crisis ya ha pasado" para motivar el subjetivo -y necesario- optimismo con el que estimular -objetivamente- la economía. Por supuesto, también, con ello alejar la negra sombra de la desconfianza electoral. En todo momento, está la urgencia de establecer medidas eficaces aunque impopulares para -de verdad- salir de la crisis dejando los menores "daños colaterales" posibles.
En España, nos encontramos que aunque la mayoría de las competencias están transferidas a las comunidades autónomas, y por tanto deberían ser ellas las que de forma coordinada adoptaran las iniciativas principales para salir de la crisis, todas parecen haber abdicado de su responsabilidad y liderazgo ejecutivo frente al Gobierno Central. Como decía un amigo: "siempre habrá un tonto que lo pague,...". Y, en este caso, el echarle la culpa al gobierno socialista de Zapatero de cuanto negativo acontece en este país tan peculiar en que vivimos, se ha convertido en todo un deporte autonómico, y local.
De esta forma, la de hoy es una estupenda época para estar en la oposición política a nivel estatal y, a nivel autonómico, llega a ser nauseabundo el nivel de nepotismo y corrupción con que se ejerce el poder político en el cortijo particular. En la Región de Murcia, sólo el eficaz control escénico y mediático de la ciudadanía por parte del gobierno de Valcárcel puede explicar que el estar a la cola en todos los indicadores de progreso y bienestar de este país, tenga como resultado el dominio aplastante de una clase política inútil y chulesca.

Nunca prometer la Luna desde la oposición estatal, y despejar responsabilidades desde los gobiernos autónomos, fue tan fácil como ahora. Gobernar nunca lo es. Mucho menos si se piensa en los más desprotegidos, y no tanto en las grandes cifras. Lo del FMI ejerciendo de experto en diagnósticos y soluciones a esta crisis que no sólo no previeron, sino que contribuyeron con sus recetas neoliberales, me produce una mezcla entre la náusea y la indecencia. Si, además, no se priorizan los daños colaterales resulta más fácil simplificar los mensajes, crear incertidumbres, y socavar aún más la escasa confianza del gobernante de turno.

En estos momentos, estar en la oposición en cualquier país, es un plus añadido de "mejores expectativas de salida a la crisis económica" que las que llevan a cabo cualquiera de los gobiernos actuales -sea cual sea su ideología, y en cualquier país del mundo-.
Vender milongas electorales con las que engatusar a los votantes es una opción de estrategia electoral, pero incompatible con la lectura objetiva, comprometida y responsable, de esta situación tan compleja. La lentitud de los brotes verdes, pasa factura a cualquier dirigente. Merkel ha ganado en Alemania, porque sus rivales socialdemócratas estaban atados de pies y manos y eclipsados con las políticas conservadoras en el gobierno de "Gran Coalición". De haber estado ejerciendo la oposición, podrían haber prometido también la Luna. Como otros,...
PD.: Viñeta de Peridis, en ElPaís.com

Misión no cumplida, por Paul Krugman

Misión no cumplida
PAUL KRUGMAN - 04/10/2009 - ElPaís.com

Las acciones suben. Ben Bernanke dice que la recesión ha terminado. Y percibo una disposición cada vez mayor entre los mandamases a declarar la "misión cumplida" en cuanto a la lucha contra la crisis. No paro de oír que es hora de dejar de centrarnos en el estímulo económico para ocuparnos del déficit presupuestario.

Pues no, no es así. Y la complacencia que ahora se está adueñando de la visión de la situación de la economía es tan absurda como peligrosa.

Sí, la Reserva Federal y la Administración de Obama nos han "apartado del borde del precipicio" (el título de un nuevo informe de Christina Romer, que dirige el Consejo de Asesores Económicos). Sostiene de forma convincente que la política expansionista nos ha salvado de una posible repetición de la Gran Depresión.

Pero, aunque no tener otra depresión es bueno, todo indica que, a menos que el Gobierno haga mucho más de lo que actualmente está previsto para ayudar a la economía a recuperarse, el mercado laboral (un mercado en el que actualmente hay seis veces más personas buscando trabajo que puestos vacantes) seguirá en una situación terrible durante años.

De hecho, la previsión económica de la propia Administración (una previsión que tiene en cuenta los puestos de trabajo adicionales que el Gobierno dice que se crearán gracias a sus políticas) es que la tasa de paro, que estaba por debajo del 5% hace tan sólo dos años, será de media del 9,8% en 2010, del 8,6% en 2011 y del 7,7% en 2012.

Esto no debería considerarse una perspectiva aceptable. Por un lado, implica una enorme cantidad de sufrimiento durante los próximos años. Además, un paro que siga tan alto durante tanto tiempo hará que el futuro de Estados Unidos sea muy sombrío.

Cualquiera que piense que estamos haciendo lo suficiente para crear empleo debería leer un nuevo informe de John Irons, del Instituto de Política Económica, que describe la "cicatriz" que es probable que deje un paro alto y prolongado. Entre otras cosas, Irons señala que una prolongada tasa de paro de la magnitud que ahora se prevé conduciría a un enorme aumento de la pobreza infantil; y que hay pruebas innegables de que los niños que crecen en la pobreza tienen una probabilidad preocupante de arruinar su vida.

Este coste humano debería ser nuestra principal preocupación, pero las consecuencias en dólares y céntimos también son funestas. Las previsiones de la Oficina Presupuestaria del Congreso, por ejemplo, indican que durante el periodo de 2010 a 2013 (es decir, sin contar las pérdidas que ya hemos sufrido), la "brecha de producción", la diferencia entre lo que la economía podría haber producido y lo que realmente produce, será de más de dos billones de dólares. Eso son billones de dólares de potencial productivo tirados por la borda.

Pero esperen. La cosa se pone peor. Un nuevo informe del Fondo Monetario Internacional muestra que la clase de recesión que hemos tenido, una recesión causada por una crisis financiera, suele producir daños a largo plazo en las perspectivas de crecimiento de un país. "La trayectoria de la producción tiende a caer sustancial y persistentemente después de las crisis bancarias".

Sin embargo, el mismo informe indica que no se trata de algo inevitable: "Encontramos que una respuesta de política fiscal a corto plazo más enérgica" -y con esto se refieren a un aumento temporal del gasto público- "se asocia de forma significativa a unas pérdidas de producción menores a medio plazo".

Así que deberíamos estar haciendo mucho más de lo que hacemos para impulsar la recuperación económica, no sólo porque así se reduciría nuestro sufrimiento actual, sino también porque mejorarían nuestras perspectivas a largo plazo.

¿Pero podemos permitirnos hacer más: ofrecer más ayuda a los parados y los gobiernos estatales que se ven acorralados, gastar más en infraestructuras, ofrecer créditos fiscales a los empresarios que creen empleo? Sí, podemos.

Es una creencia generalizada que tratar de ayudar a la economía ahora genera beneficios a corto plazo a costa de pérdidas a largo plazo. Pero, como acabo de señalar, desde el punto de vista del país en su conjunto, las cosas no funcionan así en absoluto. La crisis está causando daños a largo plazo en nuestra economía y sociedad, y mitigar esa crisis nos conducirá a un futuro mejor.

Lo que es verdad es que gastar más en la recuperación y en reconstrucción empeoraría la situación fiscal del Gobierno. Pero, incluso en eso, la creencia generalizada exagera muchísimo las cosas. Los verdaderos costes fiscales de apoyar la economía son sorprendentemente pequeños.

Ya ven, gastar dinero ahora equivale a una economía más fuerte, tanto a corto como a largo plazo. Y una economía más fuerte equivale a más ingresos, lo que compensa una gran parte del coste inicial. Los cálculos, grosso modo, indican que la compensación no llega al 100%, de modo que el estímulo fiscal no sale del todo gratis. Pero cuesta mucho menos de lo que uno pensaría tras escuchar lo que se supone que es una discusión informada.

Miren, yo sé que más estímulo es una política difícil de vender. Pero es urgentemente necesario. La pregunta no debería ser si podemos permitirnos hacer más para impulsar la recuperación. Debería ser si podemos permitirnos no hacerlo. Y la respuesta es no.


PD.- Paul Krugman es profesor de Economía en la Universidad de Princeton y premio Nobel de Economía 2008. © 2009 New York Times Service. Traducción de News Clips.

A veces los estrategas parecen tontos, por Manolo Saco


A veces los estrategas parecen tontos
Desde el Blog "Fuego Amigo", de Manolo Saco

Entre los dos partidos de gobierno, los gabinetes de la simplificación de las imágenes de cada uno de ellos están elaborando sólo dos visiones antagónicas, o quizá complementarias. Tan sólo una cada uno, pues varios mensajes simultáneos meten demasiado ruido, y la población necesita preguntas fáciles para hacer la digestión política, como por ejemplo: ¿a quién quieres más, a papá o a mamá? La izquierda se ha agarrado al hueso de la Gürtel y la posible financiación ilegal de todo un partido, para dibujar el retrato robot de que la alternativa al PSOE es la corrupción genética y vocacional del PP.

La derecha hace tiempo que saborea el hueso de la crisis económica, y un paro que se acerca a lo insoportable, para presentar al gobierno y al partido que lo sustenta como unos perfectos inútiles.Es el viejo dilema de qué es más provechoso para gobernar la cosa pública: un ladrón buen gestor o un tonto honesto. La batalla de imagen para robarse votos los unos a los otros se libra en el intento de convertir al ladrón en honesto y al tonto en buen gestor. Esa es la estrategia básica de ambos partidos.

El PSOE, después de que el FMI haya hecho el parte del final de la crisis, excepto para España, necesita tiempo para demostrar que era posible salir del embrollo, ya sea porque la medicina llega de Europa, ya sea porque la vacuna del gobierno era la adecuada. No importa, el caso es que tiene tiempo de sobra, más de dos años hasta las próximas elecciones generales.

El PP cuenta en cambio con un milagroso programa económico oculto para salir de la crisis, pero le falta tiempo, y los días se le amontonan según se van conociendo más detalles de la trama de corrupción.

Por eso quizá os haya parecido una chulería o un despropósito que Camps haya pedido ayer la dimisión urgente de Zapatero, y no la de los presuntos corruptos y corruptores del PP. Creedme, no es necedad, no se ha vuelto loco, no nos quiere tomar el pelo: es estrategia de la buena, porque el tiempo se les echa encima.

Y los jueces también.

domingo, 20 de septiembre de 2009

¡...Y Zapatero, sin dimitir!, por Gonzalo López-Alba

Vaya unas semanitas que llevamos de tensión mediático-política. Intensa, efervescente más bien. Parece que la "vendetta" pudiera haber llegado a "Guerra Total", a tenor del relato que realiza el diario Público, y que incluí en el post anterior a éste.

Después de los contínuos, interesados y persistentes actos de "fuego amigo", que tuvieron -a mi juicio- un clímax importantísmo con la publicación del artículo de Juan Carlos Rodríguez Ibarra, ayer sábado -día de celebración del Comité Federal del PSOE- en el ElPaís, -también reflejado en este blog-, el partido ha cerrado filas en torno al Presidente Rodríguez Zapatero. Es posible que algunos vayan a conseguir -al contrario de sus propósitos-, fortalecer el liderazgo de Zapatero, y la ansiada movilización-militante de un partido que necesita ejercitar el músculo, replantear algunas estrategias, y reestructurar sus cuadros orgánicos para afrontar con mejores expectativas los próximos retos electorales. Ojalá, también en la región de Murcia.

Al final, una vez más, Zapatero va a conseguir salir no sólo indemne sino también fortalecido de los intensos ataques del "fuego amigo", en oportuna consonancia con la siempre obstinada estrategia de la derecha ultramontana española. Eso espero.

Este es el artículo de Gonzalo López-Alba, en Público.es:

¡...Y Zapatero, sin dimitir!
Los intentos de azuzar un golpe palaciego en el PSOE topan con la realidad

GONZALO LÓPEZ-ALBA - 19/09/2009 - 23:00 -Público.es

El síntoma que mejor anticipa el llamado fuego amigo, práctica de riesgo que a veces acaba con la amputación de los pies del artillero, es la amnesia de fuente. Trátase de un trastorno de la memoria a causa del cual quien la sufre puede recordar cierta información, pero no sabe dónde, cuándo o cómo la obtuvo. Los últimos estudios revelan que ataca especialmente a quienes van con prisa.

Un acceso sobrevenido de esta dolencia debió sufrir el viernes Javier Gómez Navarro cuando, tomando como percha que algunos “periódicos y confidenciales” se han hecho eco de una supuesta ofensiva del sector del PSOE vinculado a Felipe González para promover la sustitución de José Luis Rodríguez Zapatero, utilizó en vano el nombre de Joaquín Almunia para reivindicar al comisario europeo como un potencial “fantástico presidente del Gobierno” .

El presidente de las Cámaras de Comercio, que vivió en el inhóspito sillón del Ministerio de Comercio y Turismo la épica de los tiempos en los que se incubó el legendario “¡...Y Felipe, sin dimitir!”, recuerda cierta información, pero parece haber olvidado dónde y cuándo la obtuvo al alentar ahora el “¡... Y Zapatero, sin dimitir!”, la versión remasterizada de la genial síntesis que Peridis hizo de todo un período político y una forma de entender la política por la derecha española.

El argumento que Gómez Navarro adujo para invocar el viaje en el tiempo de Almunia fue exactamente el que González esgrimió en 1997 para señalar al ahora comisario europeo como su sucesor al frente del PSOE y, un año más tarde, para justificar su elección en las primarias que, a pesar de toda la fuerza del felipismo, perdió frente a José Borrell. Gómez Navarro asesoró a Almunia en su campaña electoral de 2000, en la que el PSOE cosechó su peor resultado desde 1979. Lo bueno de la amnesia de fuente es que no es contagiosa por contacto físico. “Habrán visto por qué no le hacía caso durante la campaña...”, aclaró Almunia, con su socarrona franqueza.
Recordatorio y precedentes

Lo sustancial de la anecdótica extravagancia de Gómez Navarro es que pone sobre el tapete un recordatorio, varios precedentes y una evidencia. El recordatorio es que para ser presidente del Gobierno hay que ganar las elecciones. Los precedentes indican que sólo es cuestión de tiempo que la derecha se apropie del “¡... Y Zapatero, sin dimitir!”. Y la evidencia, verificada ayer empíricamente en el Comité Federal, es que, a día de hoy y en el horizonte previsible, pensar en la posibilidad de un golpe palaciego en el PSOE para cambiar a Zapatero por otro líder es una hipótesis carente de todo fundamento, que sólo puede achacarse a algún tipo de ofuscación.
La robustez del liderazgo de Zapatero, como la de todo político, se asienta en los triunfos electorales y, si una preocupación con nombres y apellidos existe en el PSOE, es la posibilidad de que el presidente decida no optar a un nuevo mandato en 2012. Sencillamente porque, según convicción generalizada, “no hay alternativa”.

“Si perdemos las próximas elecciones, entonces si que vamos a tener una auténtica crisis en el partidc”, señala un dirigente nada complaciente con el hiperliderazgo presidencialista de Zapatero. No se dan las circunstancias para un golpe palaciego. Pero tampoco son las prácticas del PSOE, donde para cambiar a un líder haría falta un congreso y, seguramente, un proceso de elecciones primarias.

“Líbreme Dios del día de las alabanzas”, debió pensar Almunia, que no guarda precisamente buen recuerdo de aquel proceso, mientras escuchaba a Gómez Navarro. El político que con su dimisión –sí, dimisión e irrevocable tras su derrota electoral– provocó la catarsis que alumbró la era de Zapatero, repetirá como responsable de Economía en la próxima Comisión Europea –además de por su propia competencia– gracias a otra denostada “improvisación” de Zapatero: dar al conservador Durão Barroso, portugués por más señas, el mismo apoyo que el resto de los jefes de Gobierno de la Unión Europea.

Almunia tendrá una cartera reforzada porque si hasta ahora esta Comisaría era básicamente un gran servicio de estudios, hay unanimidad en la necesidad de reforzar la coordinación de las políticas fiscales y financieras, lo que dará lugar si no a competencias ejecutivas, al menos sí a funciones de mayor eficacia práctica.

Soledad de geometría variable

El diagnóstico de la amnesia resulta mucho más complicado cuando se trata del síndrome de desconfianza en la memoria, término acuñado por el psicólogo Gisli Gudjonsson para describir el trastorno de quienes son incapaces de confiar en su propia memoria.

Es la dolencia que parece aquejar a quienes durante esta semana han seguido empeñándose en dar alas a la supuesta soledad de José Luis Rodríguez Zapatero. Precisamente esta semana, en la que el PSOE ha vuelto a ensayar con éxito la geometría variable para ganar tres votaciones sobre otros tantos asuntos importantes: la ayuda de 420 euros a los parados sin prestaciones, la entrada en vigor de la TDT de pago y el rechazo a las enmiendas de totalidad a la reforma de la ley de Extranjería.
Conviene recordar que contra la primera sólo votó Rosa Díez, que la segunda tuvo el apoyo de CiU, ERC y Coalición Canaria, y que la tercera contó con el respaldo de CiU, BNG y Coalición Canaria. Tres votaciones, tres ensayos a varias bandas y un sólo dictamen verdadero, el del Consejo de Estado que avala la constitucionalidad de la reforma de la ley del aborto.

Faltan dos años y medio para las próximas elecciones generales. ¡... Y Zapatero, sin dimitir!” .

PRISA, PSOE, ZAPATERO: Una historia del "desencuentro", y de la actual "vendetta"

Interesante artículo, desde la visión no neutral del diario Público, sobre la genealogía del desencuentro y "vendetta" del Grupo Prisa hacia el gobierno socialista presidido por José Luís Rodríguez Zapatero, que tiene como principal causa la aprobación del Real Decreto Ley sobre la TDT de pago en este país. Esta coyuntura podría tener un final dramático de consolidarse una alianza estratégica con los intereses de la derecha. Espero y deseo, que los intereses económicos de los millones de clientes progresistas del Grupo Prisa impidan finalmente lo que sería la debacle mediática de la voz más importante del progresismo en las tres décadas de la democracia española.

En cualquier caso, luz y taquígrafos sobre la historia política y mediática reciente de nuestro país, y sobre todo, aunque algunos desean ver lo contrario, de la determinación, de la tenacidad y del ejercicio arriesgado del liderazgo del Presidente Zapatero. Frente a la indeterminación y siempre gris actuación de un ¿líder? de la derecha, Mariano Rajoy, Zapatero no teme meterse en determinados "charcos" que dan vértigo y ponen los pelos como escárpias. Nadie, salvo los genoveses, pueden ver un liderazgo débil en la forma de ejercer el poder de Zapatero. Más bien arriesgado para los propios intereses del Partido Socialista, en pro de una independencia absoluta de Moncloa frente a los intereses mediáticos. Aunque se trate del Grupo Prisa.
El siguiente y extenso artículo, publicado en Público, no tiene desperdicio. Que aproveche.


El Grupo Prisa 'bombardea' La Moncloa
La aprobación de la TDT de pago dinamita tres décadas de complicidad entre el grupo de comunicación y los socialistas

PÚBLICO - Madrid - 19/09/2009 23:30

El 22 de marzo de 2007, Jesús de Polanco, entonces presidente de Prisa, advirtió en una junta de accionistas de que el PP le daba "mucho miedo" e incluso puso en duda sus credenciales democráticas. Apenas medio año después, el 22 de septiembre, el diario El País, buque insignia de Prisa, cambió el foco del "miedo": "Un grupo de amigos de Zapatero encona el conflicto del fútbol", tituló en una pieza-advertencia a las puertas de las elecciones generales que generó gran revuelo entre políticos y periodistas.

El presidente del Gobierno era el mismo en marzo y en septiembre. Y el líder del PP, también. Pero en esos seis meses de 2007 cambiaron muchas cosas: Jesús de Polanco había muerto y su consejero delegado, Juan Luis Cebrián, se hizo con el mando de Prisa. Y el inminente nacimiento de Público, que se sumaba a la puesta en marcha de La Sexta y al control por parte de Mediapro de los derechos del fútbol, confirmaban la pujanza de un nuevo grupo que ponía fin al monopolio de Prisa como oferta progresista, indiscutido durante 30 años.

La larga luna de miel de El País con el PSOE, que hundía sus raíces en la Transición y que le valió entre sus competidores la etiqueta de "diario gubernamental" durante los gobiernos de Felipe González, amenazaba ya entonces con saltar por los aires.

Y ha estallado esta semana con la intensidad de un tsunami, coincidiendo con la votación parlamentaria del jueves que aprobó el decreto-ley que autoriza la TDT de pago. Por esta vía emite Gol TV (cuyos promotores son accionistas de Público), que competirá con Digital +, la plataforma que Prisa ha puesto en venta para tratar de reducir su deuda financiera.

La llegada del tsunami lo anunció el propio Cebrián en agosto en El País, tras el visto bueno del Gobierno al decreto-ley, en un artículo en el que exigía la movilización de "todo demócrata que se precie de serlo" en contra del "autoritarismo" de Zapatero. Y las olas arrancaron con el suplemento Negocios del 6 de septiembre, cuya virulencia contra el Gobierno dejó atónito incluso a The New York Times, el diario que El País siempre ha tenido como espejo, que dedicó a la "extraña ruptura" un artículo que relacionaba el cisma con la TDT de pago.

"En la pendiente"

Desde entonces, El País se ha destacado a diario en contra de Zapatero. La víspera de la votación, el editorial, titulado "En la pendiente" y de gran dureza contra el Gobierno, arrancó excepcionalmente en portada y se completó al día siguiente con una segunda parte de tono menor.

"Nunca habíamos imaginado una campaña tan salvaje de El País, que mucha de nuestra gente tenía como su periódico", explica un veterano dirigente que ha ocupado cargos de responsabilidad en el partido y el Gobierno. Y añade: "Todo el mundo se da cuenta de que el motivo es la TDT".

La sintonía entre Prisa y el PSOE data de la Transición, cuando el PSOE emergió como referente de la izquierda y El País se convirtió en líder. Y se consolidó en 1983, cuando Polanco logró aplastar los motines conservadores de accionistas arremolinados en torno al notario Antonio García Trevijano.

La fraternidad fue temprana, como señalan María Cruz Seoane y Susana Sueiro en Una historia de El País y del grupo Prisa (Plaza & Janés, 2004), asumida por el grupo como relato oficial: "Las simpatías por el PSOE, que tanto iban a dar que hablar en el futuro, se mostraron tempranamente, y muy claramente a partir de las elecciones de 1977".

Y agregan: "Desde luego, la identificación de El País es con González, nunca con el sector crítico", como tuvieron ocasión de comprobar a lo largo de los años desde Pablo Castellano a Alfonso Guerra, pasando por Josep Borrell. Y ahora, Zapatero.

Las relaciones han tenido altibajos como cuando Cebrián coqueteó en 1980 con la posibilidad de importar de Italia el Partido Radical, o con el pulso con el ministro del Interior José Barrionuevo, pero la complicidad se asumió por ambas partes durante más de 30 años. En este periodo, el núcleo de El País se convirtió en el gran holding de la comunicación en España en un proceso que muchos competidores consideran imposible sin los sucesivos cambios normativos impulsados por gobiernos socialistas.

Uno de los últimos gestos de González antes de perder el poder, extenuado, en 1996, fue aprobar dos días antes de las elecciones el pacto de Prisa y Telefónica que despejaba el camino a la televisión por cable. El acuerdo provocó una gran polvareda en medios rivales, indignados ante el "favoritismo" respecto a Prisa, a lo que Cebrián contestó: "Comprendo que a nuestros competidores no les gusta que crezcamos y nos desarrollemos; lo que no comprendo es que utilicen la desinformación, la manipulación, la agresión o la calumnia como sistema para competir".

Antes de esas elecciones, cuando el PSOE se hundía asediado por escándalos y su derrota se daba por segura, El País dio un paso al frente para evitar que le arrastrara la marea: publicó un editorial en portada, "Final de etapa", que algunos analistas comparan ahora con el editorial del pasado miércoles: "¿Cuándo y cómo se va a cerrar esta etapa de más de dos lustros de gobierno socialista, cuya agonía parece inevitable y amenaza convertirse ya en la agonía de todos?", se preguntaba el diario en 1995.

En aquellos años de declive socialista se postularon en el periódico candidatos para afrontar mejor un eventual Gobierno del PP. Y tras la victoria de José María Aznar se llevó a cabo una reunión al máximo nivel, en la sede central de Prisa y justo antes de la investidura, para tantear las condiciones para al menos la coexistencia pacífica. El PP exigió una fidelidad equivalente a la del Abc, pero Prisa lo consideró un suicidio: se rompió la baraja y se inició el enfrentamiento sin cuartel que tuvo como eje el negocio de la televisión digital.

Pese a la guerra en todos los frentes periodístico, judicial, económico los puentes nunca se rompieron del todo y el grupo mantuvo relaciones privilegiadas con el PP a través de Rodrigo Rato, Alberto Ruiz Gallardón o Pío Cabanillas mientras volaban los obuses.

El desencuentro con el PP entrelazó de nuevo a Prisa y el PSOE. Como recuerdan Seoane y Sueiro, "declarada la guerra entre el Gobierno y Prisa estaba claro que al primer partido de la oposición, aunque no hubiera habido razones de afinidad o, según sus encarnizados enemigos, de turbios intereses, le correspondía aliarse con el segundo. Desde luego que lo hizo. El PSOE tomó como causa propia todas las de Sogecable".

Tras perder el poder, destacados felipistas fueron desembarcando en Prisa como directivos o asesores: Jorge Semprún, Enrique Balmaseda, Carlos Solchaga, Miguel Gil, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, Miguel Satrústegui... En algún caso el fichaje fue inmediato: en marzo, Gil era secretario general de la Oficina del Portavoz del Gobierno que acababa de allanar a Prisa el camino a la televisión por cable. Antes del verano ya estaba en Prisa.

Sin embargo, los felipistas perdieron el control del partido primero, con el triunfo de Borrell en primarias y luego con la elección de Zapatero tras el fiasco electoral de Joaquín Almunia, el delfín de González, con lo que el regreso del PSOE al poder, en 2004, no fue una mera vuelta al pasado en las relaciones entre el Gobierno y Prisa. Quedó confirmado en 2008, cuando Zapatero declinó las dos propuestas que Cebrián le hizo llegar a través de intermediario para el puesto de secretario de Estado de Comunicación. "Prisa no me va a hacer el Gobierno", comentó a sus íntimos. Nunca hubo química y Cebrián siempre menospreció a "este chico de León".

Peticiones atendidas

El nuevo presidente emprendió su camino sin la tutela de González, lo que le generó antipatías entre la vieja guardia tan próxima a Prisa. Pero Zapatero atendió muchas peticiones de la empresa: rebajó el IVA cultural, modificó la ley para impedir la ejecución de la sentencia del Supremo que anulaba la absorción de Antena 3 y autorizó a Canal + a emitir también en abierto, lo que dio origen a Cuatro.

El problema surgió cuando el Gobierno dio también luz verde a La Sexta, algunos de cuyos accionistas son propietarios de Público, que a su vez se hicieron con los derechos del fútbol. El surgimiento de la competencia en el campo mediático progresista coincidió con las dificultades económicas de Prisa, insólitas en la historia de la empresa y acentuadas por la opa para adquirir el 100% de Sogecable: la deuda financiera supera los 5.000 millones. En opinión de Prisa, el nacimiento del nuevo grupo era imposible sin la aquiescencia de Zapatero.

En su última gran comparecencia pública, ante la junta de accionistas de Prisa en 2007, Polanco se refirió al Gobierno y al PSOE en estos términos: "Haremos críticas de A, B, C y D de lo que está haciendo este Gobierno. Yo soy el primero en decirlas". Pero inmediatamente aclaraba: "[En España] tenemos un partido de izquierdas, absolutamente democrático, que funciona. Tendrá sus aciertos, tendrá sus errores. () Pero si estos señores [el PP] recuperaran el poder van a venir con unas ganas de revancha que a mí, personalmente, me da mucho miedo".

Polanco había demostrado durante décadas sus dotes de negociador y su olfato para alcanzar pactos en beneficio de Prisa. En 2002, por ejemplo, El País aplaudió el golpe contra Hugo Chávez ("Golpe a un caudillo", tituló su editorial), pero en 2005 Alfaguara (editorial de Prisa) vendió al Gobierno de Chávez un millón de ejemplares de El Quijote tras aceptar cambiar el prólogo de Mario Vargas Llosa por otro de José Saramago. Y en 2003 aupó a la presidencia de Sogecable a Rodolfo Martín Villa, ex ministro franquista muy cercano a Aznar.

Polanco falleció el 21 de julio de 2007, en un momento delicado para Prisa, tanto financieramente como en la relación con el PSOE. Y fue precisamente en el acto convocado para homenajearle, el 20 de septiembre, cuando González alertó del peligro del "fuego amigo" entre socialistas, Prisa y el grupo en el que participa Mediapro, que iba a lanzar Público el 26 del mismo mes y que ya contaba con los derechos del fútbol.

Dos días después, El País daba su versión del "fuego amigo" en un artículo que arremetía contra sus competidores, algunos de los cuales procedían de Prisa y que Cebrián bautizaría como "brujos visitadores de La Moncloa". El artículo les acusaba de ser "un grupo de amigos de Zapatero" e incluso de jugar juntos al baloncesto.

El mismo día del homenaje a Polanco, Zapatero se había reunido con el nuevo presidente de Prisa, su hijo Ignacio, en una comida de la que ambos salieron satisfechos. Pero el poder en Prisa se iba a concentrar en Cebrián. Y este no había sido invitado.

"Brujos visitadores"

Los avisos a los "brujos visitadores" fueron constantes antes de las elecciones de 2008, sobre todo contra Miguel Barroso, el primer secretario de Comunicación de Zapatero, al que Prisa acusó de favorecer la reforma que dio origen a La Sexta, la misma que permitió la existencia de Cuatro. En aquellos meses, el periódico situó en el punto de mira a Carme Chacón, compañera de Barroso, quien en septiembre de 2007 remitió al periódico una carta desde el "estupor" que acababa así: "Mantengo mi confianza en que su periódico (que también es el mío desde hace mucho tiempo) subsane unos errores tan voluminosos como innecesarios".

Dos meses después, El País acusaba directamente a Barroso de tener vínculos con socios de La Sexta e insinuaba que había vulnerado la ley para favorecerla. El desmentido de Barroso no se publicó hasta el 21 de marzo y sólo tras la orden de un juez, que obligó a El País a rectificar en primera página. Prisa también se ha visto obligada por orden judicial a rectificar una quincena de sus informaciones sobre Mediapro o La Sexta.

Tras la tregua electoral y la reelección de Zapatero, la desconfianza mutua se agravó, en la misma medida en que la deuda de Prisa se desbocaba y el valor de su principal activo en venta Sogecable depende de disponer de los derechos del fútbol en exclusiva. Por esto, Cebrián respondió a la decisión del Gobierno de autorizar la TDT de pago para todos los operadores y en línea con los países de la UE con la amenaza de apretar el botón nuclear.

Y lo apretó. Sin embargo, el Parlamento aprobó el decreto-ley exactamente como estaba previsto. La bomba ha acabado con una época en que, en palabras del fallecido periodista Juan Tomás de Salas, "El País manda omnímodamente en el Gobierno [socialista] y el país". El Parlamento y La Moncloa han resultado indemnes al estallido. Gran Vía aún no ha emitido su parte.

sábado, 19 de septiembre de 2009

¡Bravo por Juan Carlos Rodríguez Ibarra!

Una vez más, oportuno, inteligente, contundente y clarificador. Excelente artículo de opinión de Juan Carlos Rodríguez Ibarra, publicado hoy por ElPaís. Aparece este artículo precisamente cuando la "vendetta" -esperemos que coyuntural- en la línea editorial del prestigioso diario del grupo Prisa, está consiguiendo reforzar la línea estratégica del PP contra Zapatero. Esto es: "Zapatero no trabaja en equipo, es un peligro y un desastre en la gestión de la crisis económica, y además no escucha ni a sus propios compañeros del Consejo de Ministros, ni al resto de dirigentes socialistas".

Además de salir al paso de las maledicencias que corren estos días por los mentideros periodísticos, y sus rotativas, Rodríguez Ibarra nos regala algunas perlas a modo de principios de actuación que si muchos -pero muchos, muchos- socialistas, con cargos o no, cumplieran a pies juntillas, otro gallo nos cantaría en el funcionamiento, y en los resultados electorales tanto a nivel estatal, pero sobre todo en las agrupaciones locales y federaciones regionales de mi partido. A continuación, el artículo completo.

PSOE: ... donde nadie se atreve a levantar la voz

Por JUAN CARLOS RODRÍGUEZ IBARRA, publicado hoy en ElPaís.com

El título de este artículo está sacado de la crónica que Fernando Garea, periodista de EL PAÍS, realizó el 14 de septiembre y que se titulaba "La gestión de Zapatero de la crisis siembra el desconcierto en el PSOE". Según el cronista, un anónimo dirigente socialista contaba: "No hay confrontación ni fractura en el PSOE, porque estar en el Gobierno apacigua mucho. Te pueden llamar por teléfono y ofrecerte una secretaría de Estado o un ministerio". En semanas pasadas, Joaquín Leguina afirmaba en un reportaje televisivo que Zapatero había eliminado a militantes que podían aportar cosas al proyecto socialista por su obsesión de contar con gente nueva, prescindiendo de la vieja guardia socialista; en concreto se citaba a él mismo y a quien firma estas líneas.

Quiero empezar por aclarar que Rodríguez Zapatero no tuvo ninguna intervención en mi deseo y decisión de abandonar la actividad institucional al frente de la Presidencia de la Junta de Extremadura. Fui yo el que, voluntariamente, decidí apartarme para no volver a tentar la suerte. El corazón me jugó una mala pasada, me sacaron tarjeta amarilla y pensé que la próxima sería roja. Yo no soy una víctima de nadie más que de mis circunstancias. Si estoy en silencio, y sólo me expreso a través de cauces periodísticos, es por voluntad propia, no por marginación. Siempre he pensado que quienes hemos tenido una cierta responsabilidad política e institucional, lo mejor que podemos hacer, cuando la abandonamos, es no pretender seguir conduciendo un autobús del que ya no tenemos ni los mandos ni el puesto de conductor. Nuestra tarea debe consistir en ocupar los últimos asientos, no importunar al nuevo conductor, ayudarle a transitar por la nueva ruta y, en el supuesto de que requiera nuestra opinión, ofrecerla con rigor, libertad y sinceridad; y si no, ¡silencio y no molestar! Y, si en el PSOE fuera cierto que nadie se atreve a levantar la voz, la culpa no la tendría Zapatero, sino quienes por una secretaría de Estado o por un ministerio son capaces de perder la voz, la dignidad y la vergüenza. El silencio no es consecuencia de un supuesto autoritarismo del secretario general del PSOE, sino de la cobardía de los que han hecho dejación de su responsabilidad.

Se habla de que Zapatero ha acabado con la generación de socialistas que hicimos la Transición y protagonizamos la etapa más brillante del socialismo en España. Niego la mayor. No se ha prescindido de nosotros; ése no sería, además, un problema grave. El drama aparece cuando, como recoge la crónica de Garea, la generación que nos siguió decide prescindir de ellos mismos. Es cierto que las reuniones de las comisiones ejecutivas del PSOE en la etapa de Felipe González duraban varias horas y que las que preside Zapatero apenas llegan a los 60 minutos, pero la explicación de tal reducción en el debate no es que Felipe fuera muy demócrata y Zapatero muy autoritario; la explicación es que los que acompañábamos a Felipe le discutíamos hasta la saciedad sus propuestas y defendíamos con uñas y dientes las nuestras, mientras que, ahora, véanse las reuniones del Comité Federal del PSOE: todo son elogios y aplausos.
En tiempos anteriores, en el PSOE estaba prohibido hablar bien de la Comisión Ejecutiva Federal cuando se trataba de examinar la gestión de la dirección socialista; ahora eso ha cambiado y lo que se oye son elogios totales o parciales, pero no he percibido nunca que Rodríguez Zapatero pretenda prohibir o molestarse por la crítica libre y democrática.

Zapatero es un dirigente socialista que se ganó su puesto con ahínco y decisión; sabía que no era imposible ser secretario general del PSOE y lo intentó. Me temo que, de ahí para abajo, las figuras que han ido surgiendo, en distintos ámbitos de responsabilidad, no siguieron el camino de Zapatero, sino que creen que deben su puesto a la voluntad de Zapatero, lo que anula o difumina su capacidad para ser libres y aportar visiones personales a la difícil tarea de gobernar un país desde la perspectiva socialista. No dudo de que la actual generación de socialistas tenga grabada, a sangre y fuego, la ideología socialdemócrata, pero, por lo que se ve, existe mucha ideología y apenas ninguna idea que permita al líder medirse y medir sus propias iniciativas que, hasta ahora, son las únicas que conocemos. No estamos, pues, ante el problema de rescatar o no a la generación anterior de socialistas, estamos ante el dilema de saber si la generación que la sucedió decide asumir su responsabilidad o queda como una generación perdida y silenciosa.
Lo de la "cartera ministerial o lo de la secretaría de Estado" no puede ni debe ser la aspiración de un socialista que participa del proyecto colectivo de un partido de izquierdas y centenario. La misma crónica, citada más arriba, nos ilustraba sobre la "huida" de ex ministros del Parlamento español. Parece ser que, una vez destituidos de sus responsabilidades ministeriales, ya no tienen nada que hacer en la vida política; unos se quejan de que, por el hecho de haber formado parte del círculo inicial que apoyó a Zapatero para ocupar la secretaría general del PSOE, merecerían ser ministros, como mínimo. Si todo el mérito que se puede aducir para volar por las alturas es haber visto antes que otros la valía de Zapatero, prefiero que sigan donde están, porque eso sólo les acreditaría como buenos visionarios, pero no les da ningún plus a la hora de ocupar cargos de mayor responsabilidad. Y luego están los que abandonan el escaño porque, después de haber sido ministros, "ya no tienen nada que hacer en el Parlamento". Si esa fuera la norma a seguir, ¿cómo explican que existan cientos de socialistas que, habiendo tocado el techo, siguen defendiendo y peleando por las ideas que profesan y por el triunfo del partido en el que militan? ¿Cómo que no tiene nada que hacer quien ha sido ministro? Se nota que no conocen las Casas del Pueblo, donde miles de socialistas están deseando que quienes han acumulado una experiencia gubernamental puedan explicar las claves de la política seguida y de lo que queda por hacer.

Quien ha sido ministro de Justicia tiene una larga tarea para asesorar a los militantes socialistas sobre los abusos de poder que suceden en muchos pueblos de España, donde la falta de control democrático de las instituciones públicas vulnera constantemente los derechos de los ciudadanos. Quien ha sido ministro de Cultura tiene un amplio campo de juego para coordinar una política cultural que nos haga entender, aún mejor, la diversidad cultural española y los fenómenos políticos que esa diversidad cultural conlleva. Quien ha sido ministro de Sanidad tiene el campo abonado para explicar las excelencias del sistema público de salud español y los riesgos que significa el que los más pudientes sigan sin confiar en el mismo, comprando fuera lo que, excelentemente, se ofrece dentro. El máster que significa haber pasado por un ministerio se puede usar en beneficio propio o en beneficio de las siglas que nos permitieron llegar a lo más alto. ¡Miles de militantes nunca llegaron ni a concejal y ahí siguen peleando y defendiendo sus ideas, sin pensar que, si no llegan a ministros, no merece la pena seguir en este apasionante proyecto!

Juan Carlos Rodríguez Ibarra es miembro del Comité Federal del PSOE y ex presidente de Extremadura.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Esquizofrenia política: criticar al PSOE sin favorecer al PP, por Carlos Carnicero

Interesante artículo del siempre crítico Carlos Carnicero en ElPlural.com

Esquizofrenia política: criticar al PSOE sin favorecer al PP

Mientras el PP vuelve a llamar arrebato a los sectores más conservadores de la sociedad contra la ley de regulación de interrupción del embarazo, el Gobierno da síntomas de desconcierto, volviendo a crearse el dilema de que criticar al Gobierno favorece al PP; o lo que es lo mismo, rozar el peligro de que se pueda interpretar que los errores del Gobierno pudieran transformarse en aciertos del PP.

El oficio de periodista es complicado en una sociedad en donde los matices son peligrosos. De nuevo el dilema de “conmigo o contra mi”. Nada que hacer respecto a un Partido Popular que no se regenera entre otras cosas porque está prisionero de una parte de su electorado que es radical y ultraconservador. Además, el férreo marcaje de José María Aznar impide que el PP se aleje de “sus valores”. En cuanto aparece una sotana, el PP se moviliza; y mientras tanto podemos observar que los escándalos tan abultados de corrupción no hacen mella porque los dirigentes y militantes del partido conservador –con muy escasas y honrosas excepciones- son especialistas en mirar para otro lado.

José Luis Rodríguez Zapatero tiene por delante muchos retos a los que no se sabe si tiene capacidad para dar respuesta. En primer lugar, sin duda, el cacareado cambio de modelo productivo que necesita mucho más que voluntad y eslóganes. Modificar la economía en tiempos de crisis, cambiar su orientación sólo puede hacerse desde un enorme esfuerzo colectivo y concertado: no parece que el PP ni la CEOE estén por la labor.

Los bancos vuelven a ganar dinero como locos y suben en bolsa como la espuma, demostrando otra vez que la economía especulativa y la economía productiva no tienen relación directa. ¿Se atreverá el presidente español, como ha hecho Obama, a vigilar el sueldo de los ejecutivos de la banca y de las grandes corporaciones para evitar la irritación social y la injusticia ante un estancamiento largo de la economía?

La presidencia europea el año que viene es otro formidable compromiso y una oportunidad de crecer en influencia en Europa y en el mundo; pero sólo si se dispone de un programa completo y medios para desarrollar esa proyecto. ¿Será capaz el presidente de trabajar en equipo con la Secretaria de Estado que dirige Diego López Garrido y que lleva preparando la presidencia desde hace más de un año?

Uno de los grandes retos del presidente es el trabajo en equipo al que parece que no se puede apuntar. Son tiempos de integración y no de personalismos. Tampoco es una opción inteligente la tozudez con la que en solitario, con grandes discrepancias en el partido y en el Gobierno, sigue apostando por favorecer al grupo de comunicación de la Sexta frente a Prisa. La división de la izquierda tiene garantizada la derrota electoral y ya son demasiados frentes abiertos.

Carlos Carnicero es periodista y analista político

PD.: Imagen tomada de http://mariopb.lacoctelera.net/

A esta derecha le interesa el Paro, pero le importan un bledo los parados


Desde finales de julio no había vuelto a escribir nada por aquí. La pereza estaba siendo abonada por no pocas dosis de impotencia ante determinados comportamientos que no llego aún a comprender por parte de los dirigentes de mi partido. Como diría un conocido, se me hiela la sangre ante tanta pasividad y exceso de talante, ante un enemigo político que no respeta nada, ni a nadie. ¿Cómo es posible que tengan tanta cara, que mientan como bellacos, que insulten a la inteligencia, que tengan el descaro de sonreir mientras pronuncian tan enormes falsedades, mientras demuestran tremendo cinismo y nos faltan al respeto? ¿Cómo es posible que la corrupción campe impunemente en muchos de sus cargos institucionales y orgánicos, y en vez de combatirla arremetan contra todo Cristo en un intento eficaz de dispersión? Y, lo peor, que aún así cale en la gente.

¿Tránsfugas? ¡Pero qué morro tienen para montar la que están montando con la Moción de Benidorm, cuando ellos han perpetrado 24 mociones de censura en los últimos años! ¿Aborto? Después de más de 25 años en que el aborto es legal en España, -de ellos 8 años gobernando el PP en la Moncloa sin derogar nada-, ahora Rajoy exhorta a sus hordas para que vuelvan a llenar las calles de cinismo e hipocresía. Manda güevos, como diría el impresentable y todavía diputado, Federico Trillo.

¿Crisis? ¿Paro? ¿Han aportado alguna medida concreta? ¿Han arrimado el hombro estos patriotas de naftalina para mejorar la Patria? NO. ¡Cuánto peor mejor! A esta derecha le interesa el Paro. Pero le importan un bledo los parados.

En el debate de Control al Gobierno de ayer miércoles, Rajoy -muy hábil- le resumía al presidente Zapatero que la Política Social de este gobierno socialista eran los 4 millones de parados que actualmente hay en España. No es que espere que desde el PP reconozcan que parte de responsabilidad de las profundas y graves consecuencias de esta crisis la tiene el modelo económico especulador que fomentaron en sus ocho años de mandato. No. Ni que en gran parte, las medidas que adoptaron en su día para superar la crisis económica de los años noventa no son posibles de adoptar hoy en día. Como es bien sabido, ni se puede devaluar la moneda, ni tenemos empresas públicas que privatizar como hizo Aznar. Nada de eso es posible. Y frente a eso, proponen reducir el gasto público -claro está que sin decir de dónde reducirían-. En todos los países del mundo afectados por esta enorme crisis, de no ser por las aportaciones que salen de las arcas públicas, los indicios de recuperación de la economía hubieran sido imposibles. Además, los expertos hablan de tercera fase de la crisis -primero fue la financiera, después la económica-, ahora sufriremos la más demoledora que es la del aumento sostenido del desempleo.

El paro desgraciadamente aún va a seguir aumentando. La pregunta es: ¿Se deja sin cobertura alguna a las personas que dejen de percibir ningún ingreso? Si, como es propio de un partido socialdemócrata, se quiere seguir atendiendo a los más necesitados, más allá de caridades hipócritas, habrá que adoptar medidas impopulares en esta situación tan grave para poder mantener activas las políticas sociales puestas en marcha en los cinco años de este gobierno socialista. Algunas medidas ciertamente, verdaderos logros sociales aún sin desarrollar completamente. Tal es el caso de la Ley de Dependencia.

Desde este planteamiento, la elección se plantea de la siguiente manera:

1) o aportar ingresos al Estado -mediante una subida de impuestos coyuntural- para compensar lo que se está gastando en las medidas de incentivo de la economía y de protección de los perjudicados, al tiempo que se acompañan de otras medidas activas de impulso y de austeridad, sin tocar lo esencial de la Política Social de apoyo a las familias y personas más necesitadas; o,

2) asumir, en primer lugar, un recorte drástico en los derechos laborales adquiridos en los últimos años; en segundo lugar, ver cómo se ven recortadas drásticamente las políticas sociales impulsadas en los últimos años, para, finalmente, terminar aceptando la inevitable -y, en estos días de plena actualidad- si no la subida de impuestos, sí la reducción de los salarios y los derechos laborales, etc etc, tan severas como sean necesario a juicio ya del PP, que habría conseguido de nuevo el gobierno en esos momentos.

Una diferencia no pequeña sería que mientras que el apartado 1) lo realizaría un gobierno con sensibilidad progresista, el apartado 2) sería la política económica desarrollada sin escrúpulo alguno por el reducto neocón que anida en FAES y controla el PP, tras ganar las próximas elecciones generales.

Hasta ese momento, todo vale con tal de desgastar al gobierno, y recuperar el poder sin importar las tácticas torticeras, las mentiras, las manipulaciones, la demagogia más ruín y la política de oposición más despreciable y barriobajera. Sí. Siempre ha sido así para esta derecha carcomida por el rencor del poder perdido. Un poder que creen que les corresponde por obra divina. Por la gracia no de Dios, sino de Su Dios particular con franquicia en la Conferencia Episcopal Española. Ese Dios que -según la jerarquía- teme al virus de la gripe A, pero no al del VIH-SIDA. Ese Dios tan contradictorio que ahora propone vaciar de agua bendita las iglesias para reducir el contagio de la gripe A, al tiempo que condena y prohibe el uso del preservativo a pesar del riesgo de morir de SIDA. ¿Qué dirían Tarancón y Juan XXIII de todo esto?...

Volviendo a lo estrictamente político: O espabilamos y nos dejamos de titubeos, y hablamos clarito, cercano y de seguido a los ciudadanos para que aprecien la diferencia entre unas políticas y otras, o apaga y vámonos. Mientras tanto,... nosotros con el talante a buen recaudo. Manda cuyons!

jueves, 30 de julio de 2009

¡Abran paso, por favor!

Se abrieron las puertas. Como ya se suponía, no ha sido Rajoy quien ha conseguido que dimita Bárcenas, sino el Tribunal Supremo. La trama del Caso "Gürtel" de presunta corrupción alrededor de decenas de cargos del Partido Popular, ya está en el máximo Tribunal.

El conocimiento de la inminente petición del suplicatorio a las Cortes Generales para que levanten el fuero, tanto al senador Luís Bárcenas, como al diputado nacional, Jesús Merino, ambos del PP, ha sido sin duda la verdadera fuerza que motivó al "No-Tesorero transitorio del PP" a presentar su dimisión. Desde luego, no parece que se haya debido al liderazgo indiscutible de Mariano Rajoy.

Este es el paso previo para poder ser investigados más en profundidad y, finalmente, juzgados en el Tribunal Supremo. Alguien debería restituir al Juez Garzón de tantos insultos y acosos mediáticos. Pero no parece que los actores de tales ataques vayan a tener los arrestos necesarios. Ni la educación tampoco.

Esto aún no ha terminado y, además, ya veremos en qué queda todo. Pero las trabas, amenazas y mentiras, que han utilizado -y siguen- desde el partido de la gaviota para desviar la atención, han dado su resultado en la opinión pública. Ahí está el último barómetro del CIS, en el que no sólo no pierde el PP en intención de voto, sino que supera al PSOE por primera vez desde 2004.

Por cierto, cada día al presidente Camps le van quedando menos escusas: Caso Gürtel: la imaginación al poder

miércoles, 29 de julio de 2009

La ilógica lógica del PP y su imputado "provisional": Bárcenas dimite "temporalmente"


El ministro de Fomento socialista, Pepe Blanco, la ha clavado hoy sobre la dimisión de Luís Bárcenas. El ínclito imputado "provisional" en el Tribunal Supremo por su presunta implicación en la trama corrupta del caso Gürtel, pasa a ser ahora No-Tesorero "transitorio" del PP, ya que Rajoy sigue creyendo en su inocencia y no le sustituirá:

Blanco a Rajoy, sobre la dimisión de Bárcenas:
“Si no hay nada, ¿por qué dimite?. Y si lo hay, ¿por qué no ha dimitido antes?”
¿Os acordáis de cuando decían que todo era mentira y una persecución al PP del PSOE, de Garzón, de la Policía, de los fiscales, y hasta de Rita la cantaora (no la de las anchoas, claro)? Pues sí, hoy mismo lo siguen diciendo al tiempo que Bárcenas dimite, y cientos de cargos del PP pasan por los juzgados. Como dijo Trillo: ¡¡Viva Honduras!!

lunes, 27 de julio de 2009

¡Qué error el de Díaz Ferrán!, por Luís Solana


La cabra tira al monte, y Díaz Ferrán a la política de sus compañeros del Partido Popular. Si don Gerardo es capaz de donar 246.000 euros al PP, cómo no iba a ayudarlos a erosionar al Gobierno socialista.

Sólo los más ingenuos podrían pensar que el Gran Patrón pudiera "traicionar" firmando un Pacto con los Sindicatos y el Gobierno de Zapatero.

¡Qué error el de Díaz Ferrán!

Publicado el 26 de Julio de 2009 -

No sabe el actual presidente de la CEOE la torpeza que ha cometido al no aceptar firmar un acuerdo con los sindicatos y el gobierno. El señor Díaz Ferrán es un empresario de verdad y no como su antecesor en la presidencia de la patronal, el señor Cuevas. Siempre creí que era mejor que la CEOE la presidiera un empresario en ejercicio que un funcionario por muy listo que fuera. Me he equivocado con Díaz Ferrán. Resulta que es un directivo torpe que no sabe lo que tiene que hacer un empresario para defender sus intereses, resulta que es un empresario ineficaz porque prefiere cuidar sus ideas políticas antes que su cuenta de resultados.

Lo último que tiene que hacer un empresario es enfrentarse al gobierno de turno. Un gobierno maneja recursos que son importantes para una empresa o para un sector industrial. Un gobierno maneja el Boletín Oficial del Estado, recopilatorio de decretos y órdenes ministeriales que afectan (entre otros) a las empresas.

Pues el representante de todos los empresarios de España ha decidido enfrentarse al gobierno de España.

¿Alguien ha visto al presidente del Banco de Santander enfrentarse con el gobierno? Nunca. Se ha llevado bien con J.M.Aznar y con J.L.Rodriguez Zapatero. Voy más allá: a Botín le han nacionalizado un banco en Venezuela; ¿se ha dedicado a criticar al gobierno venezolano? Nada de eso, se ha callado, ha negociado, ha mandado los mensajes oportunos y seguramente va a sufrir bien poco con esa nacionalización.

No quiero citar la lista de empresarios que saben que su responsabilidad es su cuenta de resultados y que su ideología política la demuestran en silencio con una papeleta de voto. Y se llevan bien con cualquier gobierno.

¿No puede opinar un empresario sobre las medidas económicas que estima son más positivas para su país y para su empresa? Faltaría más: puede y debe opinar y hasta financiar instituciones o expertos que publican sus ideas y sus métodos de actuación en la economía del país. ¿Pueden ser ideas contrarias al gobierno? Sí, ideas contrarias al gobierno. Pero meterse en política directa es un error político y empresarial para una organización patronal.

Me temo que a Díaz Ferrán alguien le ha convencido de que es mejor para sus empresas que gane las próximas elecciones el Partido Popular y -en consecuencia- que tiene que complicar todo lo que pueda al gobierno del PSOE.

Los empresarios de banca (miembros de la CEOE) están recibiendo millones del Estado para salir de la crisis. Los empresarios de turismo (miembros de la CEOE) van a recibir millones del Estado para recuperarse de la crisis. Y así muchos más. Y va el presidente de todos los empresarios españoles y decide enfrentarse al gobierno diciendo “no” a una firma con los sindicatos.

¿Era tan preocupante esa firma para los empresarios? De ninguna manera: de ser preocupante para alguien hubiera sido para los sindicatos. Vamos a tener ideas claras: estas firmas tripartitas significan siempre cesiones sindicales. No digo que no sean o fueran necesarias, digo que sólo una parte cede.

Entonces ¿por qué no ha firmado un acuerdo social el señor Díaz Ferrán? Pues porque prefiere defender al PP que a los empresarios.

Supongo que en los próximos meses el paro no va a descender. Como me encuentre al presidente de la CEOE diciendo que por eso no firmó un acuerdo con sindicatos y gobierno, os pido que tengais claro que el señor Díaz Ferrán es simplemente un agente del PP, alguien que no defiende a las empresas sino a su partido.

Los empresarios preocupados por su cuenta de resultados podrían ir pensando en que Díaz Ferrán fue una elección equivocada: el pobre no sabe para qué le eligieron.

PD.: Publicado en el blog de Luís Solana, una delgada línea roja

Viñeta de ElRoto, en ElPaís.com