
Las revistas científicas más prestigiosas han sido desenmascaradas. Sus estrictos protocolos de publicación han resultado ser todo un montaje. Todas las revistas científicas tienen en común que obligan a detallar las hipótesis, protocolos y diseños experimentales de los trabajos para que puedan ser repetidos por otros investigadores, y también el hecho de que, todas requieran que los resultados se presenten de modo claro y sintético para poder extraer de ellos ideas y conclusiones nuevas.

Según recoge Público la noticia, "la píldora ha tenido desde hace años efectos devastadores para el medio ambiente al expulsar toneladas de hormonas hacia la naturaleza", por medio de la orina de las mujeres que la toman, afirmó el autor del artículo, el presidente de la Federación internacional de asociaciones de médicos católicos, Pedro José María Simón Castellvi".
Vamos, según parece, debe ser como una nueva versión del pecado original -siempre de la mujer-, claro. No obstante, siempre hay escépticos sobre cualquier tema. Yo mismo, tengo un amigo que me dice esta tarde: "Oye Jose, ¿no te parece que la Iglesia Católica tiene una obsesión enfermiza con el sexo?" Extrañado por sus comentarios hacia la santa y madre Iglesia, le insto a explicarse.

Viéndome cara de indisposición, me insiste: "Si se movilizaran igual que hacen contra las "debilidades humanas" -una forma sutil de mi amigo de referirse al fornicio-, contra las 65 horas de trabajo semanal, contra la corrupción política y económica, contra los despropósitos perpetrados por la administración Bush, o contra el hambre, el Sida, las guerras, las explotaciones laborales, el aumento del paro, las injusticias diversas y las crueldades manifiestas, etc etc, seguro seguro que hasta yo mismo, me acercaría alguna vez por misa".
Al poco rectifica: "Bueno, alomejó m´he pasao. Si es que como el pecado es tan tentador, jejeje", me dice. Lo miro fijamente a los ojos y le digo: "Con gente como tú en la Iglesia, iría muncho más mejó la cosa, eh?". Nos reimos y nos tomamos unas cervezas. Y, es que el alcohol y la abstinencia es lo que tienen.
2 comentarios:
¿Exigirle sesudos estudios y años de experimentos y pruebas a estos señores?
¡Anda ya! ¡Si tienen a Dios currando para ellos!
A pecar se ha dicho.
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