jueves, 18 de diciembre de 2008

Descansa en Paz, amigo

Me acabo de enterar. Un amigo acaba de fallecer. Una buena persona. Un gran político. Una putada. Una gran putada. Pero, ¡qué injusta es la vida, hostias!

Hacía unos meses que su fotografía aparecía en lugar destacado en este blog. Desde el día que supe lo grave de su enfermedad. Algunas veces le llamaba a sabiendas de que no podría coger el teléfono. De vez en cuando le enviaba algún sms, o email. No esperaba que los abriera. Pero el 22 de octubre, a las 20h15, recibí uno de él. "Mi casa siempre estará abierta para ti", decía. Así era José Ramón. Unas semanas más tarde, volvimos a hablar por teléfono. Fue la última vez. Estaba en el médico. Iba a tomar una sesión. Me cogió el teléfono. Hablamos. Le dí ánimos. Muchos ánimos. Contuve mis lágrimas. ¡Muchas fuerzas, amigo! le dije.

José Ramón, somos muchas las personas que te hemos conocido, y por eso te queremos. Te has ganado para siempre nuestro aprecio, nuestra amistad y nuestro respeto. Tu lealtad, tu honestidad, tu coherencia, te definía como persona y como político. Siempre te estaré agradecido. Tu cercanía y apoyo siempre fue un lujo. Hasta el final has luchado por lo que creías. Tu trabajo en el partido, dará su fruto. Seguro. Un ejemplo a seguir. Nunca te olvidaremos. El mayor aliento y apoyo para tu familia, tu mujer y tu hija. Tus amigos y cmpañeros te tendremos siempre muy cerca. Descansa en Paz, José Ramón Jara Vera. Descansa en Paz, amigo.

PD.: El funeral será mañana viernes, a las 16h30, en la parroquia de Santa María Magdalena, de Ceutí (Murcia). Allí nos vemos.

2 comentarios:

supersalvajuan dijo...

Un abrazo a la familia socialista. Lo siento, Jose.

Carlos dijo...

Te veo vivo y exacto
andando a mi alrededor,
y escucho tu voz _rumor
como de ala que se aleja_:
¡qué zumbido sin abeja!
¡qué trino sin ruiseñor!

Es que estás aunque no estás,
cual vuelo de mariposa
sin mariposa, cual rosa
de perfume nada mas.
Te fuiste y conmigo vas,
aunque el mundo no te ve,
ni sabe como yo sé
que, diluida en la brisa,
aun vives como sonrisa
sin boca, y paso sin pie.

Es todo lo que me queda
de ti: verdad sin verdad;
una como suavidad
de seda, pero sin seda;
aroma de rosaleda
sin mas presencia que aroma;
donaire de la paloma,
pero no mas que donaire;
niño pintado en el aire
hablándome sin idioma.


Hoy todas las lagrimas del mundo revientan en mis ojos, se me ha muerto Josera, se me ha muerto un pedazo del alma, ya no creo en la justicia que el tanto defendia, ya no creo en la vida, ni en la muerte ciega que te arranca de nuestro lado. No habrá que decir tu nombre para nombrarte siempre.