Con tal de marear la perdiz, la inefable des-Esperanza Aguirre propone que se llame como testigo de la trama de espías internos de su Partido y su Gobierno en Madrid, nada menos que a un cargo socialista de hace ¡más de 10 años!Aunque con su cinismo habitual prometía transparencia, este personaje cada vez más anticuado, triste y feo de la política madrileña hace cuanto puede para enturbiar sus posibles vergüenzas en la Comisión sobre el Espionaje.
Como decía mi abuela: ¡Es para mear y no echar gota!






1 comentario:
Yo llamaba a Tierno Galván... oh, wait!
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